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Amandín. La opción más saludable

Solemos escuchar que casi un tercio de nuestra vida la pasamos durmiendo pero si calculamos el tiempo que pasamos trabajando, aunque mucho menos, no deja de ser considerable.

Ser vegano en el trabajo

Cuando eres vegano es habitual que este tema despierte curiosidad y en el entorno laboral, debido al tiempo que pasamos, las conversaciones sobre este asunto seguro que son frecuentes. Lo cierto es que la forma más sencilla de normalizar el veganismo, sea en tu trabajo o en cualquier circunstancia, es ser tú mismo el ejemplo de un vegano saludable disfrutando de una alimentación variada y atractiva.

El veganismo no se limita a nuestra forma de alimentarnos, pero seguramente sea el aspecto más visible de esta filosofía de vida. Si por horarios o el tipo de trabajo no necesitas comer en él sería posible que pasara inadvertido pero cuando es necesario comer “de tupper” o en “la cantina” del trabajo, la cosa cambia. Compartir momentos con los compañeros en torno a una mesa es algo frecuente. En muchos puestos de trabajo es normal que entre compañeros se celebren los cumpleaños con algún picoteo o se quede para tomar una caña después de la jornada. O te limitas a ser un “ermitaño” y no participas en ningún evento que implique comida o tendrás que hacer un pequeño trabajo “educativo” con tus compañeros para explicarles tanto aquello que no consumes como,  especialmente, lo que sí, para darles ideas y proponer alternativas para  próximas ocasiones. Seguro que muchas personas estarán encantadas de llevar algo teniendo en cuenta tu elección.

Es importante que entre todos le demos visibilidad al veganismo sin conformarnos. Quizás te toque ser la primera persona en solicitar un menú vegano en la cena de empresa, o pasar por el departamento de recursos humanos para pedir que tu cesta de navidad no contenga productos de origen animal, pero son pequeños detalles que, aunque tengas que insistir en repetidas ocasiones, irán abriendo camino.

Comiendo vegano en el trabajo

Si en tu empresa no disponen de un espacio para llevar tu comida y calentarla y te ves obligado a comer en bares o restaurantes, puede que, en un principio, y por lo general, parezca la opción más complicada.

Es habitual que en los platos del menú del día de la mayoría de los restaurantes no-vegetarianos no nos encontremos más que una ensalada entre los primeros y puede que ninguna opción vegetariana entre los platos principales. Con un poco de suerte quizás se pueda optar por dos primeros, con alguna modificación para veganizarlos.

No te preocupes, en todos los sitios pueden preparar comida vegana decente, aunque no lo sepan. Pero van a necesitar que nosotros les echemos una mano, ya que es probable que, por nuestra experiencia, tengamos recursos de los que ellos carecen y seamos más creativos.

Por ejemplo, es probable que si en un menú encontramos pasta, no la tengan mezclada con nada más para que no se pase y puedas pedir que le añadan unas verduras salteadas. La típica ensalada mixta es un plato que, generalmente, permite muchas modificaciones tanto para eliminar como para añadir ingredientes. Pregunta qué verduras tienen, seguro que en un momento te pueden preparar un salteado delicioso, unas verduras a la plancha, unos espárragos con vinagreta, una menestra…

Todo es más fácil si frecuentas el mismo establecimiento a menudo, si lo pides amablemente, es probable que adapten encantados algunos platos para ti.

Si no tienes tanta suerte y vas a la aventura, un buen truco es llevar contigo un pequeño tupper o tarro de cristal con frutos secos y semillas, así podrás enriquecer cualquier ensalada convirtiéndola en un plato único completo.

Ser vegano en el trabajo tupper vegano

Opciones sencillas de tupper vegano

En caso de que puedas comer en tu espacio de trabajo y calentarte tu propia comida, las opciones se multiplican.

Prácticamente cualquier plato se puede recalentar, sobre todo los platos de cuchara. Para épocas de frío son ideales las legumbres. Nutritivas, completas y reconfortantes.

Si no quieres que te miren como a un bicho raro, los guisos y estofados, lentejas, garbanzos o judías son platos que llaman menos la atención que si llevas seitán, tofu o elaboraciones con ingredientes menos habituales. Te aseguro que unos garbanzos con espinacas, unas lentejas con verduras o unas judías blancas con vinagreta te ayudarán a normalizar tu comida ya que son platos tradicionales.

Otra opción es la de llevar un tupper compartimentado con una especie de plato combinado. Con una parte de verduras, ya sea ensalada fresca, verduras al vapor o a la plancha, un cereal (arroz, trigo sarraceno, quinoa, pasta…) y una fuente de proteínas en forma de legumbres, seitán, tofu, tempeh… tendrás una comida de diez, bien completa y, si juegas con los colores y te trabajas la presentación, seguro que despiertas el apetito de tus compañeros. Como recomendación te diría que una buena salsa siempre hace que la comida entre más aún por los ojos y se vuelva más apetitosa, pero ten en cuenta que es mejor llevarla en un bote aparte para que la ensalada no se estropee y la comida se conserve mejor.

Es posible que según el trabajo que realices o si el tiempo del que dispones para comer es reducido prefieras algo ligero. En este caso una ensalada puede ser la solución perfecta. Pero no nos engañemos, no vale una ensalada de lechuga, tomate y cebolla, así lo único que alimentamos es el mito de que la comida vegana es pobre y aburrida. Una ensalada es ideal para añadir casi cualquier ingrediente. Prepara una base de hojas verdes, añade verduras a tu gusto, ya sean frescas o cocinadas ligeramente y completa con arroz, pasta o cualquier cereal, legumbres o frutos secos. Con poco esfuerzo conseguirás preparar una buena comida, pero recuerda que el orden de los ingredientes de la ensalada en el tupper sí altera el producto. Coloca siempre las hojas verdes en la parte superior, sobre todo lo demás, así conseguirás que se mantengan firmes y tersas hasta la hora de comer. Entonces sólo tendrás que añadir un buen aliño. Las combinaciones son casi infinitas y es difícil aburrirse.

Una buena alternativa, en caso de que sólo puedas hacer una breve pausa, es adoptar un esquema más nórdico y hacer una comida mucho más ligera en el trabajo dejando la comida principal del día para la hora de la tarde al llegar a casa. Es un patrón igual de válido pero al que estamos menos acostumbrados. En este caso, llevar algo de fruta fresca, frutos secos, un pequeño sándwich para mantenerte con energía hasta acabar la jornada será suficiente. La idea de hacer pequeños tentempiés ligeros a lo largo de tu jornada puede ser interesante, y te ayudará a mantener tu nivel de energía estable.

Es probable que si tienes un poco de mano en la cocina te toque llevar algo más de comida porque si consigues que despierte la curiosidad de tus compañeros de trabajo, más de uno estará tentado de probarla. Esta es la mejor manera de desterrar muchos mitos sobre la comida vegana, haciéndola apetecible, nutritiva y deliciosa.

El trabajo es un lugar ideal para normalizar nuestro estilo de vida ya que compartimos mucho tiempo entre compañeros, lo cual permite que te conozcan como persona, más allá de los prejuicios que puedan tener sobre el veganismo. Aprovechemos esta magnífica oportunidad.

Autores: Iván Iglesias, Experto universitario en Nutrición y Dietética y Estela Nieto, psicóloga, Master en psicopatología y salud, y especialista en psiconutrición | www.nutricionesencial.es

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Publicado en Bueno y Vegano Marzo 2019

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