desmontando mitos del veganismo

Cada vez son más los que por conciencia animalista y por seguir una alimentación de calidad y más respetuosa con el medioambiente, se deciden por la opción vegana. Con ello, aumenta la oferta de establecimientos especializados, productos, marcas y… también las controversias, los equívocos y los falsos mitos sobre esta filosofía alimentaria. Para salir de dudas, lo mejor es desenmascararlos ¡Vamos allá!

1er mito: Un vegano no ingiere las proteínas necesarias

De entrada tenemos que dar la vuelta a esta afirmación: las personas que consumen carne ingieren el doble de aporte proteínico de lo que en realidad necesitan. Y no hay que olvidar que un consumo elevado de proteínas puede convertirse en una amenaza para nuestra salud. Un vegano que mantenga una dieta variada que incluya alimentos como legumbres, soja, brócoli, coles de Bruselas, maíz, remolacha, alubias, seitán, quinoa y frutos secos, contará con un porcentaje proteínico diario más que adecuado.

2º mito: Las dietas veganas aportan poco calcio

Durante bastantes generaciones nos han dicho hasta la saciedad que la principal fuente de calcio está en la leche de vaca, sin embargo, son otras muchas las vías alternativas para obtener este mineral vital para el buen funcionamiento de los huesos. Hoy en día encontramos una variada y amplia oferta de leches vegetales con un alto contenido en calcio y otros nutrientes, como la leche de soja, de avena, de almendras, de arroz o nueces, entre otras. Además estas leches nos ofrecen otros grandes beneficios como son: no contener lactosa ni colesterol, ser bajas en grasas, tener un elevado porcentaje de grasas mono y poliinsaturadas beneficiosas para el corazón, un alto contenido en vitamina B y una equilibrada relación entre el sodio y el potasio.

Junto a estas leches vegetales, los veganos recargan sus dosis de calcio a través de la ingestión de tofu, repollo, brócoli, rúcula, acelgas, espinacas, alcachofas, espárragos y boniatos.

3º mito: La carne es indispensable

No cabe duda que la carne es una gran fuente proteínica y además concentra todos los aminoácidos esenciales que requiere nuestro organismo. Pero no hay que olvidar la otra cara de la carne: potencia el colesterol en la sangre, la hipertensión, las dolencias cardíacas e incluso, su abuso, puede ser un motor para desarrollar células cancerígenas. De todo ello se deduce que una dieta vegana saludable y nutricionalmente equilibrada, asegura una serie de beneficios para la salud y, por consiguiente, una excelente prevención ante muchas enfermedades. Los veganos generalmente tienen niveles más bajos tanto de colesterol como de presión arterial y tienen un menor riesgo de sufrir diabetes o enfermedades isquémicas.

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4º mito: La dieta vegana no es aconsejable para las embarazadas

Durante el embarazo es fundamental velar por el desarrollo de todas las funciones vitales de la madre y del futuro bebé, y en ello las vitaminas y minerales desempeñan una función muy importante. Debe haber un buen aporte de hierro, yodo, calcio, zinc y vitaminas A, C y D. Prácticamente todos ellos los encontramos en los vegetales, a excepción de la vitamina B12 – también aconsejable en el embarazo- que se obtiene de forma natural de los productos de origen animal, pero que las mujeres veganas pueden obtener a través de numerosos suplementos sintéticos.

En cuanto al ácido fólico tan prescrito a las mujeres embarazadas para el buen desarrollo del tubo neuronal del feto, las vegetarianas y veganas pueden estar más tranquilas que las que siguen dietas ricas en carnes, ya que precisamente donde más se encuentra es en los vegetales.

En general, se deberán aumentar las ingestas de lentejas, habas y brócoli –grandes fuentes de hierro-, fruta, garbanzos, guisantes y vegetales de hoja verde que proporcionarán ácido fólico, así como el Omega3 del Aceite de Linaza, sin olvidar el yodo que aportan fresas y arándanos.

5º mito: Los alimentos veganos son muy caros

En el ticket de la compra ¿junto a que alimentos suelen aparecer las cifras más altas? Sin duda siempre al lado de las carnes, quesos, pescados y mariscos. ¡Todo eso que se ahorran los veganos! Por el contrario, dentro de los clásicos alimentos veganos, nos encontramos legumbres, pastas, arroces, hortalizas y verduras, tofu… todos ellos bastante económicos. En cuanto a la leche, es cierto que las ecológicas de origen vegetal suelen ser más costosas que las de vaca de gran producción, pero es evidente que merece pagar un poco más a cambio de salud y conciencia medioambiental.

Los hábitos de compra ecológica y vegana son “inversiones” a largo plazo para mantener una vida saludable y alejada de las farmacias y los médicos

Como ocurre con cualquier tipo de dieta, puede resultar más o menos económica dependiendo de donde y qué se compre. Pero no cabe duda que los hábitos de compra ecológica y vegana son “inversiones” a largo plazo para mantener una vida saludable y alejada de las farmacias y los médicos.

6º mito: Los veganos no engordan

Una dieta vegana no sólo no sirve para adelgazar, sino que incluso puede engordar. Hay que tener en cuenta que la dieta vegetariana o vegana no es forzosamente baja en grasa, por lo que no garantiza la pérdida de peso. Además hay otros factores que hay que tener en cuenta: si una persona vegana está estresada, puede retener muchos líquidos y de ese modo engordar; si se come rápido y no se mastica bien, habrá un mal proceso digestivo, menor eliminación y en consecuencia, se engordará, y lo mismo ocurrirá si la dieta no va acompañada de un ejercicio físico regular. Por otro lado, uno de los componentes que más provoca ganar peso es el azúcar, ingrediente apto para los veganos.

Lo que sí es una realidad es que generalmente un vegano que se alimenta de forma saludable sin abusar de azúcares, fritos, etc… podrá mantener un buen peso porque ayuda a la depuración de su organismo eliminando con mayor facilidad los tóxicos.

Otro equívoco es afirmar que a los vegetarianos y veganos les cuesta ganar masa muscular, ya que si en sus dietas se incluyen cereales complementados con suplementos proteínicos como el guisante o la proteína de aislado de soja, tendrán un aporte proteínico de gran valor para mantenerla en perfecta forma sin necesidad de ingerir carne ni huevos.

7º mito: La dieta vegana no es apta para niños

¡La polémica está servida! Son muchos los detractores de las dietas veganas en niños, sin embargo hemos de señalar que durante los 4 o 6 primeros meses de vida, la alimentación perfecta es la leche materna –sea o no la madre vegana- obtienen de ella muchos beneficios, incluyendo anticuerpos que protegen ante enfermedades infecciosas y un menor riesgo de contraer alergias. En el primer año de vida, aunque la incidencia de la anemia ferropénica es similar en niños veganos y no veganos, no está de más dar una suplementación con vitamina B12 y hierro. Mientras que por lo que respecta al ácido fólico, está demostrado que su carencia en menor en niños vegetarianos y veganos que en omnívoros.

En cualquier caso, los niños pueden llevar una dieta vegetariana o vegana equilibrada, debidamente planificada y, a ser posible, bajo el asesoramiento de un buen nutricionista conocedor de la materia.

Autora: MariaJo López Vilalta / Morocha, Licenciada en Ciencias de la Información

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Publicado en Bueno y Vegano Marzo 2018

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