El lobo ibérico fue incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) el 22 de septiembre de 2021 con el objetivo de garantizar la supervivencia de la especie y su papel en los ecosistemas. Con ello, quedó prohibida su caza y captura y se implantaron medidas para su conservación y recuperación. No obstante, el pasado mes de marzo, el Congreso de los Diputados aprobó permitir la caza en el norte del Duero, después de que el Partido Popular, con el apoyo de Vox, Junts y el PNV, votara sacar el lobo del LESPRE. Lo hizo aprovechando una enmienda incluida en la ley contra el desperdicio alimentario y argumentando que la población de lobos era «incompatible» con la ganadería extensiva.

lobo ibérico
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La enmienda generó mucha polémica, especialmente entre las entidades animalistas, que lo consideran «un retroceso sin precedentes en las políticas de conservación», y exigen que se cumpla la Directiva Hábitats de la Unión Europea para que el lobo siga recuperando los territorios donde se ha extinguido.

«Matar lobos no es la solución, no sirve de nada. Es un depredador con una labor insustituible como regulador de la salud y el equilibrio de los ecosistemas», afirmaba el coordinador de conservación de WWF, Luis Suárez. «Hay territorios en los que están cazando a lobos, incluso a lobas recién paridas, afectando gravemente a la población. No queda otra que la movilización en defensa de la biodiversidad», señalaba el coordinador federal de Alianza Verde, Juantxo López de Uralde.

A finales de junio, Animal Guardians, AnimaNaturalis, Dirus, Ecologistas en Acción, Grupo Lobo Asturias, Lobo Marley, NAC y WWF, con el apoyo de unas 170 organizaciones de la sociedad civil, concentraron a más de 1.500 personas en una manifestación en el centro de Madrid que se llevó a cabo para exigir una mayor protección del lobo ibérico. También reclamaron el fin inmediato de las batidas de lobo, paralizadas en Galicia pero reactivadas en Cantabria y Asturias, a pesar de la presión social.

Según los últimos datos publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), el censo nacional del lobo en España se reduce a 333 manadas, una cifra que queda lejos de las 500 manadas que los científicos consideran necesarias para asegurar la viabilidad genética de la especie a largo plazo. La mayor parte de lobos se encuentran en Castilla y León, Galicia, Asturias y Cantabria, mientras que País Vasco, Madrid, Castilla-La Mancha, La Rioja y Extremadura presentan un número poblacional muy reducido.

Autora: Ariadna Coma, Periodista

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