La activista Sarah Wild impulsa una campaña para eliminar los volantes de plumas animales en el bádminton. Todo empezó en 2022, cuando Wild practicaba este deporte en su centro deportivo municipal. Al ver sus capacidades, su entrenador le propuso empezar a competir en torneos de alto nivel y ella aceptó emocionada. No obstante, se llevó una sorpresa al ver que debería empezar a competir con volantes de plumas, en lugar de los de plástico que había usado hasta el momento.

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123RF Limited©korarkar

Vegana desde hacía seis años, Wild no se sentía cómoda usando un objeto producto de la explotación animal, así que poco tiempo después se retiró de la competición de manera definitiva. La exjugadora de bádminton empezó su campaña «Duck Off Project», con el objetivo de conseguir sustituir las plumas reales por materiales sintéticos.

Plumas animales en los volantes

El bádminton es un deporte con miles de años de historia. Se conoce que diversas civilizaciones antiguas ya practicaban este deporte, pero fue en 1934 cuando se estableció el bádminton moderno, con la creación de la Federación Mundial de Bádminton (BWF). A partir de entonces, los volantes de plumas reales se han utilizado en los torneos oficiales. Cada volante está hecho con 16 plumas superpuestas e incrustadas alrededor de una base de corcho que, además, contiene una capa fina de cuero. «Se desconoce el origen de las plumas utilizadas, pero no hay duda de que son un producto de la explotación animal. Casi siempre provienen de granjas que crían gansos o patos para su sacrificio», destaca Plant Based News. Según Wild, solo cuatro plumas de cada ave son aptas para los volantes de bádminton, lo que significa que para elaborar cada volante de 16 plumas, se pueden llegar a utilizar hasta cuatro aves.

Un llamamiento a la BWF y a los Juegos Olímpicos

A través de «Duck Off Project», Wild se propone alentar a la BWF a sustituir los volantes animales por volantes sintéticos en las competiciones, y que las versiones de plumas se eliminen por completo para los Juegos Olímpicos de 2026.

«El objetivo es proteger a las aves, obtener transparencia, hacer que la BWF acepte actualizar el volante a uno vegano, reparable, reutilizable y reciclable para el futuro del bádminton. Establecer una alternativa equitativa para que todos puedan estar incluidos», explica Wild en declaraciones a Plant Based News. Y añade: «Ha sido muy duro, pero el tiempo y la paciencia me han ayudado a hablar de la necesidad de hacer la transición a volantes ecológicos, como han hecho otros deportes».

Autora: Ariadna Coma, Periodista

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