La segunda ciudad más grande de Portugal, Oporto, enamora por su atmósfera romántica y bella decadencia. También lo hace su amplia y buena oferta vegana. Aquí va un trocito de ella.

Oporto en versión vegana

Tras pasear por las estrechas calles peatonales del casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cruzar el puente Luis I y caminar por la ribera del Duero, era el momento de cumplir con otro must de Oporto: probar las franceshinas, un típico sándwich de la ciudad creado por el cocinero Daniel David Silva durante la década de los 60 del pasado siglo. Se prepara con pan de molde, embutidos, queso y salsa picante hecha a base de cerveza y tomate, y se suele acompañar con patatas fritas.

En su versión clásica lleva todo lo que una persona vegana evita, pero en el restaurante Franceshinas al Forno da Baixa hay cuatro opciones veganas: de tofu, seitán, tempeh y curry. Todas ellas con queso vegano de coco. En mi viaje por la ciudad portuguesa, probé la de seitán que además llevaba salchicha, tomate, pimiento y queso vegano. La salsa además de tomate y cerveza tenía leche de soja. El resultado: un plato contundente con una mezcla de sabores curiosa. Para comer esporádicamente.

Cerca de la estación de trenes São Bento -conocida por sus azulejos-, se encuentra Da Terra, un buffet libre 100% vegano desde 2017. Fui a la hora del almuerzo: había variedad y no paraban de reponer comida. Entre las propuestas culinarias, encontré diferentes tipos de ensaladas y platos calientes como empanadas, tortilla de espinacas, tofu con brócoli, franceshinas y un delicioso potaje de garbanzos con verduras. Eran platos gustosos e incluso con alguna presentación sorprendente. El precio no incluye bebidas ni postre -los de chocolate están de 10-. Buen ambiente y servicio.

Oporto en versión vegana

Y para cenar, Black Mamba, una tienda de vinilos y hamburguesería vegana. Ofrecen combinados de bocadillos de hamburguesas -a elegir entre siete tipos- con patatas a muy buen precio. Sirven también snacks como samosas o ensalada mixta de tofu y postres -cupcakes y cheesecake, entre otros-. Fui a por la hamburguesa de seitán con setas shiitake -muy lograda- con patatas crujientes y una cerveza Super Bock. Restaurante con un ambiente agradable, buena música y personal simpático.

Era mi primera vez en Portugal y quería probar los pasteles de nata. Los hacen veganos y riquísimos en Vegana by Tentugal, una tienda vegana y cafetería gestionada por una madre e hija encantadoras. Además de dulces veganos, ofrecen sabrosos bocadillos y tostadas para comer tranquilamente allí o para llevar.

Una de las excursiones más habituales de un día que se hacen desde Oporto es la de Guimarães, cuna de Portugal. Cuenta con dos restaurantes veganos y uno vegetariano, pero cuando visité esta encantadora ciudad estaban cerrados. Encontré Xisko, un pequeño restaurante vegan-friendly situado en una bonita plaza. Tiene un menú vegano separado, a petición de la hija de los dueños que es vegana y les pasa las recetas. Comí de lujo: empecé con deleitosos champiñones asados, seguí con un sabroso pincho de seitán y tofu acompañado con patatas y verdura, y acabé con una delicada tarta de frutas del bosque. También ofrecen sopa de legumbres, espagueti a la boloñesa de seitán y tofu a bras, entre otros.

  • Franceshinas al Forno da Baixa – Rua do Almada 160
  • Da Terra – Rua de Mouzinho da Silveira 249 (Hay cuatro repartidos por la ciudad)
  • Black Mamba – Rua dos Mártires da Liberdade 130
  • Vegana by Tentugal – Rua Formosa 34-A
  • Xisco – Largo dos Laranjais 25, Guimarães

Autora: Cristina Fernández, Periodista & Blogger, www.paladarvegano.blog  |  www.viajesveganos.com

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