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Amandín. La opción más saludable

Muchas personas están convencidas de que el veganismo es caro y de que se trata de una opción para privilegiados, snobs y gente de clase social alta. Tal vez no se han parado a pensar que las legumbres, los cereales, las verduras y las frutas son, precisamente, los productos más baratos.

Es verdad que, al haber una menor demanda, algunos productos procesados tienen precios más elevados que sus equivalentes cárnicos, pero se trata de productos totalmente prescindibles que no son necesarios para una alimentación vegana equilibrada y saludable. Os contamos cómo hacer una compra vegana.

Se ha demostrado que la producción de carne es mucho más costosa que la vegetal, a nivel económico y por supuesto, ecológico. En primer lugar hay que generar enormes pastos para que los animales se alimenten durante meses, también hay que invertir grandes sumas en construir granjas además de afrontar gastos de suministros, medicamentos, instalaciones, personal, etc.

Se han realizado varios estudios económicos para comparar ambos tipos de alimentación y de los resultados se concluyó que la vegana es más barata.

Una dieta vegana no es una opción elitista en absoluto, y, por supuesto, es la única forma ética de vivir y alimentarse

En 2015 la revista Journal of Hunger & Environmental Nutrition publicaba un artículo académico titulado Economical Healthy Diets (2012): Including Lean Animal Protein Costs More Than Using Extra Virgin Olive Oil. En este estudio se comparó el coste de una dieta vegetariana con la sugerida por el Departamento de Agricultura de EEUU para una nutrición completa. El resultado reveló que las personas vegetarianas ahorran aproximadamente 665 euros anuales, lo que viene siendo casi 14 euros a la semana. Además consumen 25 porciones más de verdura, 8 más de frutas y 14 más de cereales, lo que la convierte en una opción mucho más saludable.

Pero la alimentación vegana no solamente supone un beneficio económico en el ámbito doméstico si no que también supondría un enorme ahorro a nivel de gastos de Estado. Esto se demostró en otro estudio llevado a cabo en 2016 que publicó la revista PNAS (Proceedings of National Academy of Sciences) titulado Analysis and valuation of the health and climate change cobenefits of dietary change. En este documento se afirmaba que, de modificarse el actual modelo alimentario, solo en EE.UU., podría ahorrarse entre 197.000 y 289.000 millones de dólares anuales. Las cifras previstas para el año 2050 (de seguir manteniendo los mismos hábitos de consumo) se elevan hasta los 1600 billones anuales. Si bien en España la suma dará un resultado inferior, por una simple cuestión de densidad demográfica, el porcentaje será muy similar.

Ahora bien, ¿qué productos se deben incluir en la cesta de la compra para preparar menús saludables? Esta es la lista de la compra básica.

  • Fruta. Lo recomendable es comprar fruta de temporada, que además de tener un mejor sabor, resulta más barata. Elige preferentemente tiendas pequeñas, ecológicas y fruterías, en vez del supermercado. La calidad se nota mucho.
  • Verduras y hortalizas. Igual que ocurre con las frutas, es mejor optar por productos de temporada (en internet se pueden encontrar calendarios de alimentos por temporada), y adquiridos en establecimientos específicos. Son muy importantes las verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, lechuga), los tubérculos (patata, boniato, zanahoria) y otras como tomates, pepinos, cebollas, judías, guisantes, pimientos, repollo, brócoli o coliflor.
  • Legumbres. Las legumbres son fuente de proteínas y muy baratas. Por ejemplo 1kilo de lenteja pardina a granel ecológica sale por menos de 2€ y nos puede dar para un mes. Además, las legumbres no son solo para potajes ya que se pueden cocinar de muchas maneras y preparar platos muy variados como ensaladas, patés, hamburguesas, croquetas, albóndigas, etc. Se venden cocidas en tarros de cristal, pero compradas a granel son mucho más económicas.
  • Frutos secos. No pueden faltar en una cesta de la compra vegana, ya que son un aporte nutricional muy importante, ricos en proteínas y ácidos grasos saludables. Los que se venden a granel son más económicos que los que vienen envasados. Mucho mejor si optamos por su versión cruda, sin tostar y sin salar.
  • Cereales. Aquí se incluyen productos como la pasta, el arroz, la avena o el pan, también muy económicos y versátiles. Por ejemplo, un kilo de arroz puede costar menos de 1€ y da opción a preparar platos para 4 o 5 días. Se puede prescindir perfectamente de alimentos de moda como la quinoa, la espelta o el mijo, que suben un poco el precio y realmente no son necesarios en nuestro menú semanal.
  • Seitán y tofu. El seitán envasado es bastante caro y un poco insípido. La mejor opción es comprar un paquete de gluten de trigo y hacerlo en casa. Una bolsa de gluten de 500 gramos tiene un precio de menos de 2€ y da para preparar un kilo de seitán. Se puede congelar, e ir consumiendo poco a poco. En cuanto al tofu, el que venden en herbolarios o grandes superficies de marcas ecológicas, tiene un precio algo elevado, sin embargo en supermercados orientales se puede encontrar en bloques grandes y mucho más económico.

Estos son los productos más básicos, además de otros como el aceite de oliva, el vinagre, la leche vegetal, las especias, el café, etc. Los superalimentos que se ponen de moda cada cierto tiempo no son necesarios. El marketing nos puede hacer creer que el kale, las bayas de goji o la espirulina, tienen propiedades únicas que nos van a garantizar una salud extraordinaria si los incluimos en nuestra dieta. Sin embargo, alimentos tradicionales como la coliflor, las espinacas o las fresas, nos aportan lo necesario para cubrir todos los requerimientos nutricionales. Es más, la OCU advierte expresamente, acerca de estos productos que se venden casi como milagrosos. Además, su demanda tiene implicaciones sociales negativas en los principales países productores.

Otros productos procesados como hamburguesas, salchichas, quesos, embutidos vegetales y demás, pueden considerarse caprichos puntuales que no tienen que formar parte de la cesta de la compra habitual.

Para hacer una comparativa más clara, vamos a proponer dos ejemplos de menú, con precios aproximados, que pueden variar según la región, el proveedor, la estación y otros factores.

Menú vegano:

  1. Ensalada de garbanzos y col: 0,30€
  2. Pasta con brócoli y pesto: 0,50€
  3. Smoothie de plátano y fresas: 0,60€

Total: 1,40€

Menú no vegano:

  1. Huevos con pasta y queso: 1,25€
  2. Estofado de carne: 2,50€
  3. Crema de chocolate y plátano: 1€

Total: 4,75€

Evidentemente, unos días se comerá de forma más frugal y otras nos daremos un gran capricho, pero a rasgos generales, son unos precios orientativos que sirven para constatar que una dieta vegana no es una opción elitista en absoluto. Por mucho que algunas personas y medios de comunicación se empeñen en desprestigiar este modelo de alimentación 100% vegetal, lo cierto es que no existe ningún aspecto por el que se lo pueda cuestionar. Está respaldada por la OMS y otros organismos de salud y nutrición, incentivada por la ONU como única opción para preservar y respetar el medioambiente y, como hemos visto, también es la mejor elección para nuestro bolsillo. Y por supuesto, es la única forma ética de vivir y alimentarse.

Autora: Noemí Alba, Activista por los derechos de los animales

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