Cerdos vietnamitas: la tiranía de una moda

La problemática del cerdo vietnamita parece, por fin, haber salido a la luz y de manera preocupante. ¿Qué hacer con un animal de 80 kilos en un piso cuando te habían prometido una “graciosa mascota” de 12? Su abandono ha aumentado en los últimos años y  se ha convertido en un problema porque es difícil encontrarles un lugar adecuado para vivir y porque su proliferación puede causar problemas en el ecosistema local.

En los últimos cuatro años, la proliferación de piaras de cerdos vietnamitas asilvestrados es recurrente en distintas zonas geográficas de España. Ya en 2013, un estudio científico sobre estos animales – realizado por Miguel Delibes-Mateos, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, en Ciudad Real, y Adolfo Delibes, biólogo de la Junta de Castilla y León en Valladolid- alertaba de la presencia de 42 casos de cerdos vietnamitas asilvestrados y que, algunos de ellos, podrían ser híbridos de esta raza doméstica cruzada con jabalíes, ya que los avistamientos de jabalíes con características intermedias entre el cerdo vietnamita y el jabalí son numerosos.

“El hecho de que los cerdos vietnamitas vivan en libertad podría reducir el patrimonio genético de la población española de jabalí, así como agravar los daños que este ya causa en España (como los daños a cultivos o los accidentes de tráfico)”, asegura el estudio.

La tiranía de una moda

El problema provocado por el abandono de cerdos vietnamitas, un tipo de animal de compañía exótico que popularizó el actor George Clooney, no es nuevo. Ya en 2012, se empezaba a constatar que en las comunidades autónomas de Asturias, Baleares, Cataluña, Madrid, Castilla-León, Navarra y la Comunidad Valenciana, afloraban casos de cerdos vietnamitas abandonados que hoy siguen aumentando como consecuencia de la reproducción de estos animales de compañía abandonados.

Adquirir un cerdo vietnamita es legal y sencillo. Probablemente George Clooney y Paris Hilton los adquirieron a un elevado precio en su momento, pero hoy, se puede adquirir en tiendas, por Internet, a través de particulares, criaderos, núcleos zoológicos… Y su precio ha descendido de tal manera que se pueden llegar a encontrar por menos de 50 euros.

Lo que la mayoría del público no sabe es que el cerdo vietnamita (Sus scrofa domesticus) es considerado una subespecie del cerdo salvaje (Sub scrofa) y no siempre es enano. Muchas personas adquieren por error o por engaño otras especies de cerdos exóticos que alcanzan un tamaño muy superior al esperado. En el mercado encontramos diferentes razas de cerdo vietnamita, la más común es la de mayor tamaño, mientras que la variedad mini (la llamada minipig) es la pequeña. Esta última es el resultado de diversas selecciones genéticas, con el fin de obtener animales de menor tamaño. Así pues, mientras que el minipig pesa unos 12kg, un cerdo vietnamita normal se encuentra entre los 30-65 kgs (pudiéndolos superar ampliamente si la dieta no es la adecuada).

Sus necesidades

Se trata de un animal altamente inteligente y social que busca la compañía de los demás,  idealmente de su misma especie, ya que de forma natural viven en manada o comunidad y establecen una je­rarquía entre ellos. Son animales que necesitan mucho espacio para moverse y zonas específicas y diferenciadas para el baño, la exploración y para dormir. Precisan de mucho ejercicio para evitar la obesidad, el estreñimiento y que las pezuñas no les crezcan excesivamente. Y además, al no sudar por el cuerpo, necesitan meterse en agua para eliminar el calor y refrescarse para regular bien su temperatura corporal, ya que les cuesta mantenerse calientes en invierno y frescos en verano. Los cerdos vietnamitas necesitan tener acceso a un espacio amplio para poder caminar, hozar e investigar. El tipo de suelo debería ser preferiblemente arenoso y permeable. Por lo tanto, podemos decir que tienen necesidades sociales y de espacio que sobrepasan a lo que puede ofrecerse desde una vivienda convencional. Necesitan compañía, estímulos y hacer ejercicio. Si el tamaño de la vivienda no les ofrece mucha movilidad o la atención que reciben no es adecuada, el sedentarismo puede acabar en obesidad y derivar en otros problemas de salud.

En paralelo, el coste económico que supone mantener a estos animales es elevado tanto a nivel de alimentación -que se incrementa a medida que el animal crece- como a nivel de cuidados veterinarios –que requieren de un especialista en animales exóticos o de granja-.

Cerdo vietnamita rescatado con obesidad | FAADA
Cerdo vietnamita rescatado con obesidad | FAADA

Las consecuencias de su abandono

Tal y como venimos registrando en los últimos años, es muy habitual que cuando los propietarios del animal –que no fueron bien informados en el momento de la compra- se encuentran con un animal enorme con el que no saben qué hacer, decidan abandonarlo. Las consecuencias de este abandono, además de significar un grave peligro y maltrato del propio individuo, representan un problema añadido para las administraciones que deben ejercer su control. Además, la capacidad de adaptación de los cerdos vietnamitas a nuevos entornos y su hibridación con especies autóctonas, puede causar el desplazamiento de determinadas especies locales, así como daños en cultivos agrícolas.

Como colofón, nos encontramos además que hay una gran falta de centros especializados en los que dar atención a estos animales que muchas veces tienen que compartir el espacio y los escasos recursos económicos de las protectoras de perros y gatos.

Los cerdos vietnamitas son animales que alcanzan un gran tamaño y que tienen necesidades específicas que los convierten en no aptos para vivir en pisos o espacios pequeños.

Desde FAADA apostamos por una prohibición sobre la venta y la tenencia de estos animales así como de otras especies exóticas para protegerles en sus hábitats naturales. Sin embargo, aun estando en contra de la compra venta de estos animales, consideramos importante asesorar a las administraciones que deben gestionar los abandonos de los mismos, ofreciéndoles todas las herramientas que están en nuestra mano, y a su vez,  acompañar a las personas que deciden ofrecer una segunda oportunidad a cerdos vietnamitas abandonados, ayudándoles a cuidar de ellos de la mejor manera posible.

En los últimos cuatro meses del año, hemos gestionado la identificación, esterilización y posterior adopción tras la valiente decisión de dos ayuntamientos que se negaron a sacrificarlos a pesar de que la autoridad se lo exigía, de 40 cerdos vietnamitas abandonados.

Los cerdos vietnamitas no son los únicos animales exóticos que están siendo abandonados y que comportan un alto riesgo para nuestro hábitat. Lo mismo  ocurre con petauros, ardillas coreanas, chinchillas, mapaches, coatíes… Algunos de estos animales ya están consideradas especies invasoras y otros se van añadiendo al catálogo que cada año aumenta la lista de especies.

Debemos reconsiderar nuestra conducta impulsiva y caprichosa para ser conscientes de lo que estamos haciendo como sociedad… criar animales porque nos parecen graciosos y originales, para luego abandonarlos y matarlos cuando nos representan un problema que trasciende a nuestros ecosistemas y a nuestras arcas públicas. Esta es la tiranía de la moda de tener cerdos vietnamitas.

faadaAutora: Carla Cornella, presidenta de FAADA

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Publicado en Bueno y Vegano Junio 2018

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