El Congreso de los Diputados aprobó el martes día 12 de Diciembre de 2017, la modificación del Código Civil español la cual reconoce jurídicamente que los animales son “seres vivos dotados de sensibilidad”. Todos los grupos parlamentarios apoyaron las modificaciones a instancias de la propuesta presentada por el Partido Popular. De este modo, se ha modificado el régimen jurídico de los animales en el Código Civil, la Ley Hipotecaria y la Ley de Enjuiciamiento Civil, para que estos no puedan formar parte de herencias, para que quede previsto el régimen de custodia compartida en los casos de rupturas y divorcios, o para que no puedan ser embargados ante situaciones de impagos.

Un paso adelante, los animales seres vivos dotados de sensibilidad

Hasta el pasado Diciembre, el Código Civil español consideraba a los animales propiedades: definidos como «bienes semovientes», con lo cual, un animal podría llegar a ser embargado a su dueño/a como si fuera un coche o un piso, o ser incluidos en herencias sin otra consideración que su valor monetario. Además, la legislación no contemplaba qué pasaría con un animal de compañía en caso de ruptura familiar.

Asimismo, ahora también se encuentran incluidos como bienes inmuebles los viveros, palomares, criaderos o colmenas, entre otros hábitats animales, siempre y cuando el propietario los haya colocado o los conserve con el objetivo de mantenerlos unidos a la finca y formando parte de ella de un modo permanente.

Hasta el pasado mes de Diciembre, resultaba paradójico que el Código Penal ya distinguiera desde el año 2003 entre los daños causados a los animales domésticos y los daños materiales causados a las cosas. Mientras que el Código Civil seguía ignorando que los animales son seres vivos sintientes, sujetos de Derechos, que merecen una consideración moral específica. La reforma del Código Penal, efectuada en el año 2010, tras una gran campaña ciudadana, eliminó el requisito de “ensañamiento” del Artículo 337, el cual tipifica el maltrato animal como un delito.

La iniciativa de dicha reforma, fue presentada a instancias del Partido Popular y se desarrolló a partir de una proposición de ley redactada por Ciudadanos, la cual fue debatida y apoyada por todos los partidos representados en el Congreso, en febrero del año 2017; y en la que se instó al Gobierno español a acometer esta reforma legal, tan necesaria.

Sin embargo, hay que destacar que esta iniciativa se presentó gracias a una importante campaña ciudadana, en la cual se consiguió reunir más de 243.000 firmas a través de la plataforma digital change.org, las cuales se hicieron llegar a la Cámara Baja. La petición, lanzada por Observatorio Justicia y Defensa Animal, suma ahora unas 348.000 firmas y ha logrado una gran repercusión en las redes sociales con la etiqueta #AnimalesNOsonCosas. Esta reforma es una de las demandas ciudadanas más batalladas desde hace muchos años por las asociaciones animalistas de todo el Estado.

En el web donde encontramos la petición on-line se cuenta a través de un vídeo la historia de Max y muchos otros animales que han sufrido las consecuencias de ser considerados como cosas por el Código Civil. Para que en nuestro país, en un accidente de tráfico, un embargo o un divorcio ellos no sean tratados igual que cualquier otro objeto.

En la petición on-line se destacaba que el Código Civil español consideraba a los animales «bienes semovientes», por tanto, meras propiedades equivalentes a las cosas. Una consideración totalmente obsoleta, injusta e inapropiada, cuando en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europa, en su artículo nº 13, se «reconoce a los animales como seres sintientes, es decir, seres vivos dotados de sensibilidad». Este anacronismo legal ya se había reformado anteriormente en otros códigos civiles, como el catalán, que reconoce expresamente que los animales no son cosas, el Código Civil francés, austriaco, suizo o alemán y recientemente también el Código Civil portugués, a instancias del Partido Animalista Portugués (PAN).

Los conceptos «seres vivos» y «propiedades objetos de comercio» son moralmente incompatibles

No obstante, el texto de la propia proposición de ley reconoce que los animales seguirán considerándose apropiables, es decir: objetos de comercio, siempre que no afecte a la condición reconocida de seres sensibles, debiendo sus propietarios, por tanto, evitar su maltrato, abandono o muerte cruel e innecesaria. «La relación de la persona y el animal, sea este de compañía, doméstico, silvestre o salvaje, es una relación de propiedad privada, si bien ha de ser modulada por la cualidad de ser dotado de sensibilidad sobre la que recae dicha propiedad», apunta el documento. Los conceptos «seres vivos» y «propiedades objetos de comercio» son moralmente incompatibles.

Con la finalidad de mejorar de manera más justa y apropiada la legislación relativa a la protección de los animales, el Partido Animalista (PACMA) reclama que se ponga en marcha la Ley General de Bienestar y Protección de los Animales, denominada Ley Cero (en alusión al maltrato Cero), la cual ha sido trasladada a la Comisión de Agricultura y Medio Ambiente del Congreso. En su página web: www.pacma.es se puede firmar la petición de apoyo ciudadano, la cual han firmado ya más de 175.000 personas. PACMA solicita una ley que ponga fin a los festejos y tradiciones crueles con los animales, a su explotación en espectáculos y a su cautividad con fines de entretenimiento, que establezca el sacrificio cero de animales de compañía sanos, estableciendo medidas valientes y efectivas como la prohibición de la compraventa y la esterilización obligatoria, fomentando así su adopción y reduciendo drásticamente el abandono.

El 19 de diciembre de 2007, en el seno del Congreso de los Diputados se creó la Asociación Parlamentaria en Defensa de los Animales (APDDA), la cual no tiene adscripción a ningún partido, ni a ninguna tendencia política concreta. Está formada por parlamentarios y exparlamentarios – diputados y senadores – todos preocupados por el bienestar y la defensa de los animales. Fue creada con el objetivo de promover iniciativas legislativas a favor de mejorar la legislación española relativa a los derechos de los animales. La APDDA tiene como compromiso trabajar con los agentes sociales sensibles al sufrimiento animal, crear un “lobby” de denuncia de los malos tratos a los animales, especialmente, ante los Medios de Comunicación, y llevar a cabo, en las Cámaras, iniciativas parlamentarias en este sentido.

La Asociación Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales (APDDA) instó a todos los diputados a votar a favor de una ley que considera un «paso histórico», así como «el arranque de una nueva conciencia jurídica en la que todos los animales serán sujetos de derechos bajo la protección de las leyes».

Autora: Helena Escoda Casas, Activista por los derechos de los Animales
Publicado en Bueno y Vegano Febrero 2018

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