¿Has oído hablar del biocentrismo? Es posible que conozcas este término como la teoría moral desarrollada en los años 70 del siglo XX que otorga el mismo valor a todos los seres vivos (humanos, animales, plantas) y reconoce que todos merecen el mismo respeto moral. La ética biocéntrica reconoce el valor inherente de todas las formas de vida, y no solamente de la vida humana.

Biocentrismo
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Pero el término biocentrismo se usa también en un contexto científico-filosófico con un significado diferente; y la mayoría de nosotros no hemos oído hablar de ello. El biocentrismo científico, o universo biocéntrico, es una teoría científica desarrollada por Robert Lanza en la primera década de este siglo.

¿Quién es Robert Lanza?

Robert Lanza es un médico y científico estadounidense pionero en la investigación con células madre y en medicina regenerativa. Formó parte del equipo que clonó una especie animal en peligro de extinción, así como el primer embrión humano. Actualmente es director científico de la compañía Advanced Cell Technology y profesor de Medicina Regenerativa en la Universidad Wake Forest, en Carolina del Norte, EE.UU. Sus investigaciones han tenido un gran impacto principalmente en enfermedades de la vista consideradas hasta hace poco incurables.

Está considerado una de las cien personas más influyentes del planeta por la revista Time y uno de los 50 mejores cerebros del mundo. Ha escrito cientos de artículos científicos y más de veinte libros. Sus teorías y publicaciones no dejan indiferente y siempre han resultado provocativas y controvertidas.

Es así, realmente, como avanza la ciencia, cuando se cuestiona el paradigma establecido

Biocentrismo: la biología en el centro

La hipótesis de Robert Lanza se resume en el título de uno de sus libros: «Biocentrismo: cómo la vida y la conciencia son las claves para comprender la verdadera naturaleza del Universo» (Ed Sirio 2012). Él piensa que la biología es la ciencia principal y la clave para entender algunos problemas sin aparente solución que existen en la ciencia convencional.

Para Robert Lanza el espacio y el tiempo no existen como tales, sino que son construcciones mentales, y dependen de cómo nosotros, seres conscientes, los percibimos. El universo físico no existe independientemente de nuestra percepción, sino que es nuestra conciencia la que lo concibe y construye.

La idea radical de Robert Lanza sobre la conciencia: ¿reencuentro entre religión y ciencia?

¿Y qué es la conciencia para Robert Lanza? Es el origen de todo lo que existe y precede a la realidad. Esto supone un cambio radical de paradigma con respecto a la ciencia tradicional, que ha sido siempre materialista. Es decir, para la ciencia materialista la conciencia es un producto de la actividad del cerebro. Cuando el cerebro se lesiona o cuando se produce la muerte física del sujeto, la conciencia desaparece.

Por el contrario, Lanza cree que la conciencia no está limitada al cerebro humano sino que es la fuerza fundamental del universo, y la condición necesaria para que se manifiesten el tiempo, el espacio y la materia.

Curiosamente estas ideas tienen muchos puntos en común con las religiones tradicionales, especialmente con la visión hinduista y budista del mundo y de la conciencia humana. El Vedanta, uno de los seis sistemas filosóficos de la India, describe a Brahman o Ser Supremo, como la conciencia pura e ilimitada del Universo, más allá del tiempo y del espacio. Además, para la filosofía Vedanta todas las cosas que percibimos en el mundo, son maya, o ilusión, no son reales. En el Vedanta, nuestra idea de quienes somos (nuestro cuerpo, nuestra mente y pensamientos, nuestras emociones) también es ilusoria, en el sentido de que no es nuestro «verdadero yo». La liberación se alcanza cuando superamos esta ilusión y aprendemos cuál es nuestra verdadera naturaleza, que no es otra que la Conciencia universal que reside en cada uno de nosotros.

Biocentrismo
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Un nuevo significado del término muerte

Si la conciencia es independiente de la actividad cerebral, la consecuencia lógica es que, aunque el cerebro «se apague», la conciencia continúa. Para Lanza, la muerte no es el final de la conciencia sino un cambio de estado. La conciencia transciende el cuerpo biológico y lo que consideramos vida física, y puede continuar en otras formas y dimensiones, en «otro universo».

Críticas al biocentrismo

No todos los científicos están de acuerdo con Robert Lanza. Muchos critican sus teorías por considerarlas especulativas y no demostrables. Otros creen que el biocentrismo no debería ser considerado una teoría científica sino filosófica.

También están los que opinan que estas ideas son más propias de los movimientos esotéricos «nueva era» y ciertamente, personalidades como Deepak Chopra, líder espiritual, famoso escritor y conferencista, médico internista e integrativo, y uno de los gurús más representativos de la «nueva era», han abrazado estas ideas. Deepak Chopra también está incluido entre las cien personas más influyentes del planeta por la revista Time.

En los animales, la conciencia no está tan ensimismada con el espacio y el tiempo como ocurre en los humanos, sino que vive más en el aquí y ahora

Y algunos científicos sí comparten esta visión o parte de ella, entre ellos por ejemplo David Thompson, astrofísico del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA y Richard Conn Henry, catedrático de Física y Astronomía de la Universidad Johns Hopkins. Otros celebran su mente abierta y dispuesta a poner a prueba nuevos paradigmas, incluso aunque no lleguen a estar de acuerdo con todos los puntos que propone el biocentrismo. Es así, realmente, como avanza la ciencia, cuando se cuestiona el paradigma establecido.

Tampoco puede ser coincidencia que el propio Albert Einstein tuviera una concepción sobre la naturaleza del espacio y el tiempo muy similar a la de Robert Lanza.

¿Y los animales? ¿Tienen ellos conciencia?

Robert Lanza siempre ha sostenido que los animales son seres conscientes. En el año 1981 fue pionero en demostrar, junto con el psicólogo de Harvard B.F. Skinner (considerado el padre del conductismo moderno), que las palomas muestran no solo signos de razonamiento, sino también de autoconciencia. Lanza cree que los animales comparten con nosotros la capacidad de generar «esferas de realidad, burbujas individuales de existencia» a partir de la conciencia. Como nosotros, cada individuo animal produce «su propio universo».

Robert Lanza explica en su libro «El gran diseño biocéntrico: Cómo la conciencia determina la estructura del universo y la realidad» (Ed Sirio, 2023), que aunque el cerebro de algunos animales parezca muy diferente al nuestro, sin embargo está claramente diseñado para permitir que la conciencia se localice en él. En los animales, dice Lanza, la conciencia no está tan ensimismada con el espacio y el tiempo como ocurre en los humanos, sino que vive más en el aquí y ahora. Si queremos saber cómo experimentan los animales no humanos la realidad, Lanza nos sugiere que practiquemos técnicas de atención plena (mindfulness en inglés). Nuestros grandes y evolucionados cerebros humanos, dice, son un regalo, pero también una distracción, y pueden llegar a ser una maldición. Y es que rumiamos demasiado.

AutoraMiriam Martínez Biarge, Médico Pediatra

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