La dieta vegana se considera una causa frecuente de anemia megaloblástica y así figura en los libros de medicina. Pero ¿qué es la anemia megaloblástica? ¿Por qué se produce? ¿Se puede prevenir?

¿Qué es la anemia?
En la anemia hay menos cantidad de hemoglobina en la sangre. La hemoglobina es una proteína que se encuentra dentro de los glóbulos rojos y transporta el oxígeno desde los pulmones a todos los rincones del organismo. Cuando la hemoglobina está baja los órganos no pueden funcionar a pleno rendimiento porque no reciben suficiente oxígeno.
La falta de oxígeno en los músculos produce debilidad y cansancio. En un intento para compensar esta falta de oxígeno el corazón bombea más rápido y por ello puedes notar palpitaciones, sobre todo cuando intentas hacer ejercicio, o a veces simplemente al caminar.
Como la sangre que circula cerca de la piel tiene menos glóbulos rojos y hemoglobina (está menos roja) es habitual que la persona con anemia esté pálida, y además tenga la piel más fría de lo normal. Aunque el organismo prioriza enviar oxígeno al cerebro, antes que a otros órganos, si la anemia es importante puedes sentir mareos o cefaleas. También es habitual notar dificultad para concentrarse, irritabilidad y alteraciones en el sueño.
La mejor forma de comprobar que una persona tiene anemia y de averiguar la causa es realizando un análisis de sangre
¿Por qué ocurre la anemia?
Hay dos mecanismos principales:
- La médula ósea, que es la encargada de producir glóbulos rojos con hemoglobina no funciona bien o no hay material suficiente.
- En otros casos los glóbulos rojos se producen normalmente, pero se destruyen antes de lo previsto o en cantidad mayor que la que se puede reponer. Por ejemplo, si tienes una hemorragia. En algunas enfermedades se producen anticuerpos que atacan y destruyen los glóbulos rojos.
Diagnóstico de la anemia
La mejor forma de comprobar que una persona tiene anemia y de averiguar la causa es realizando un análisis de sangre. Esto nos va a mostrar cuántos glóbulos rojos hay, si son grandes o pequeños y si tienen una forma normal. También vamos a ver cuánta hemoglobina hay en total y cuánta hay dentro de cada glóbulo rojo en promedio. Además, un análisis de sangre nos puede mostrar los niveles de algunos nutrientes que son indispensables para formar hemoglobina y glóbulos rojos, como el hierro, el ácido fólico y la vitamina B12.
Cuando se miran todos estos datos en conjunto, en la mayoría de los casos se puede llegar a un diagnóstico y averiguar qué ha causado la anemia. Por ejemplo, si los valores de hierro son bajos y los glóbulos rojos son pequeños lo más probable es que se trate de una anemia por carencia de hierro. Pero si los glóbulos rojos son más grandes de lo normal, esto nos orienta a una deficiencia de ácido fólico, vitamina B12 o ambas vitaminas. Esta anemia se llama anemia macrocítica-megaloblástica (los megaloblastos son glóbulos rojos inmaduros, grandes, que salen de la médula ósea antes de lo normal y se pueden ver en la sangre).
Anemia megaloblástica por deficiencia de vitamina B12
Este tipo de anemia ha existido siempre y la causa más común en el pasado era una alteración en la absorción de esta vitamina en el intestino. La deficiencia de vitamina B12 produce dos enfermedades: 1) por una parte da lugar a anemia megaloblástica con los síntomas descritos anteriormente; 2) por otra parte causa problemas en el sistema nervioso. Esto es porque la vitamina B12 es esencial para producir el DNA que contienen todas las células. Cuando falta esta vitamina, las células del sistema nervioso son las primeras en verse afectadas.
Las personas veganas que toman regularmente suplementos de B12 suelen tener niveles mejores en sangre que las no veganas
Los síntomas de una carencia de vitamina B12 en el sistema nervioso son:
- sensación de hormigueo en los pies y en las manos, que puede ir extendiéndose a piernas y brazos. Este es generalmente el primer signo en aparecer
- debilidad y pérdida de sensibilidad en piernas y en brazos
- pérdida de equilibrio y dificultad para caminar, en fases más avanzadas
- confusión, irritabilidad, depresión y otros problemas psiquiátricos como paranoia
- demencia, en fases avanzadas.
Los problemas neurológicos pueden aparecer antes, o al mismo tiempo que la anemia. Algunas personas no desarrollan anemia; el primer signo que tienen de una deficiencia de vitamina B12 son las alteraciones en el sistema nervioso.
La deficiencia de vitamina B12 es especialmente grave en bebés y niños/as pequeños, porque esta vitamina es esencial para el desarrollo del cerebro. Cuando falta esta vitamina los bebés no adquieren los hitos del desarrollo que les corresponde por su edad, se vuelven apáticos e irritables, dejan de comer y algunos pueden presentar convulsiones. Si la carencia de vitamina B12 no se trata a tiempo los daños en el cerebro serán irreversibles y se manifestarán como trastornos motores e intelectuales permanentes. Algunos bebes pueden morir por carencia grave de vitamina B12.

El veganismo y la vitamina B12
Muchas de las primeras personas que se hicieron veganas a mediados del siglo pasado desarrollaron deficiencia de vitamina B12, ya que esta vitamina solo se encuentra en alimentos de origen animal. La vitamina B12 aún no se había identificado, aunque se conocían los síntomas de su carencia y se trataba con extracto de hígado de animales.
Muy poco tiempo después la vitamina B12 no solo se identificó, sino que se descubrió que quien la produce son varios tipos de bacterias. Esto supuso un avance muy importante porque se empezó a producir la vitamina B12 en el laboratorio a partir de cultivos de bacterias. Hoy en día los suplementos de vitamina B12 proceden casi en su totalidad de laboratorios, por lo que no son de origen animal.
La deficiencia de vitamina B12 es especialmente grave en bebés y niños/as pequeños, porque esta vitamina es esencial para el desarrollo del cerebro
En las primeras décadas de veganismo – desde los años 40 del siglo pasado hasta principios del siglo XXIno se conocía bien la mejor forma de suplementar la dieta de las personas veganas y muchos veganos pasaban años sin tomar alimentos fortificados con B12 y sin tomar suplementos y desarrollaban anemia megaloblástica y/o problemas neurológicos. Existían además varios mitos muy extendidos en la comunidad vegana que contribuyeron a alargar este problema: el primero decía que los depósitos de vitamina B12 en el organismo duraban años o décadas y que por tanto no hacía falta tomar vitamina B12 hasta que no se notaran síntomas de carencia- esto es solo parcialmente verdad: en algunas personas estos depósitos pueden efectivamente durar años, pero en otras se agotan en cuestión de meses. El segundo mito es que podemos absorber la vitamina B12 que producen nuestras bacterias intestinales. Desgraciadamente las bacterias productoras de B12 están en una parte del intestino donde ya no hay absorción. Otro mito más era que se podía encontrar vitamina B12 en algunas algas o en productos fermentados como el tempeh.
Las anemias megaloblásticas en personas veganas de países occidentales son raras en la actualidad gracias a la suplementación generalizada y a la fortificación de cada vez más alimentos vegetales con B12. De hecho, sabemos que las personas veganas que toman regularmente suplementos de B12 suelen tener niveles mejores en sangre que las no veganas.
Además, la dieta vegana proporciona más ácido fólico que la dieta convencional, por lo que los veganos están más protegidos frente a este otro tipo de anemia megaloblástica.
Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra
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