El veganismo se ha consolidado como un estilo de vida cuya popularidad no deja de crecer en buena parte del mundo de forma imparable por varios motivos. En unos pocos años ser vegano ha pasado de ser algo marginal a convertirse en una opción apoyada por razones que resuenan con muchas personas. Una de estas razones es que ahora hay más conciencia animal y mucha gente está empezando a cuestionarse más seriamente el trato que reciben los animales en la industria alimentaria.

preparar aperitivo vegano
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También está el factor salud. Cada vez hay más evidencia de que una dieta basada en plantas bien planificada puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes tipo 2 y ciertas formas de cáncer. Muchas personas se sienten atraídas hacia el veganismo porque buscan una forma de alimentación que se percibe como más limpia, libre de antibióticos y hormonas, que son frecuentes en la producción de carnes y productos animales. Finalmente, la preocupación medioambiental es otro motivo de mucho peso que también está empujando a muchas personas hacia el veganismo. La producción de carne y productos de origen animal tiene un impacto brutal en el medio ambiente y la ganadería, en particular, es responsable de una gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Este conjunto de preocupaciones urgentes ha llevado a muchas personas a adoptar una alimentación basada en plantas. Este interés por el veganismo está generando un cambio muy interesante en la industria alimentaria, que trata de adaptarse a esta demanda para mantenerse competitiva en el mercado.

El veganismo, entendido en su sentido ético, tiene además una dimensión política y social. Para muchas personas, esta elección no solo está relacionada con el consumo de ciertos productos, sino con una postura antiespecista, una lucha que rechaza la discriminación de los animales en función de su especie, de manera similar a cómo el antirracismo lucha contra la discriminación por raza. En este sentido, el veganismo es una cuestión de justicia y ética, y no necesariamente de salud. Sin embargo, al ser una práctica que afecta a la alimentación, también tiene un vínculo inevitable con la salud humana. Por ello, surgen preguntas sobre el valor nutricional de los productos veganos que ahora inundan los supermercados: ¿son realmente saludables?, ¿pueden sustituir adecuadamente a los productos de origen animal?

La calidad nutricional de estos productos depende de la marca, el fabricante y los ingredientes específicos que se utilicen

Hoy en día, ser vegano es mucho más fácil que hace unos pocos años. La mayoría de supermercados y tiendas de alimentos ofrecen una amplia gama de productos sustitutos de alimentos animales, como carne, pescado y queso, diseñados para imitar tanto el sabor como la textura de estos alimentos. Esto hace que sea más sencillo el camino de transición para quienes están considerando adoptar una alimentación basada en plantas, ya que pueden mantener una dieta variada sin tener que hacer grandes cambios en sus costumbres gastronómicas. Sin embargo, no todos estos productos son iguales, ni en sabor ni en calidad nutricional, y en algunos casos los ingredientes utilizados son de escaso valor nutritivo.

Los sustitutos veganos de la carne son quizá los más comunes en los estantes de las tiendas, y aquí encontramos productos como salchichas y chorizos, nuggets, hamburguesas y otros preparados, realmente útiles para un montón de recetas. Algunos de estos productos son altamente procesados, y están cargados de aditivos, conservantes y altos niveles de sodio para mejorar el sabor y la conservación. Otros, en cambio, están hechos a partir de proteínas vegetales como soja, guisantes o alubias, y suelen ser una mejor opción nutricional. Con el tiempo, la calidad de los productos veganos ha mejorado considerablemente, y hoy es posible encontrar opciones que de verdad aportan nutrientes y que no están excesivamente procesadas.

vegano comprando fruta
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En el caso de los sustitutos veganos del pescado, encontramos una variedad de productos que imitan el sabor y la textura de los productos del mar. Al igual que en los embutidos 100% vegetales, algunos de estos productos pueden ser bastante procesados y no aportan demasiado valor nutricional. Sin embargo, los mejores sustitutos de pescado se elaboran a partir de ingredientes vegetales como algas, soja, guisantes o alubias, como por ejemplo los productos que imitan el atún. En general, muchos de estos productos no son peores que los tradicionales palitos de pescado o el típico surimi, que también suelen ser ultraprocesados.

Por otro lado, los quesos veganos han ganado una gran popularidad en los últimos años, pero su valor nutricional es un tema de debate. En general, suelen estar elaborados principalmente a base de grasas (normalmente aceite de coco o aceite de palma) y almidón, por lo que tampoco resultan muy nutritivos. Estos productos no aportan proteínas, calcio ni otros nutrientes en cantidades relevantes, y, en algunos casos, contienen grasas poco saludables. Aunque tampoco está de más recordar que el queso de origen animal también es un alimento alto en grasas y sodio, así que tampoco se considera un producto especialmente saludable. En ambos casos, tanto los quesos de origen animal como los veganos deberían consumirse con moderación. Actualmente, algunas marcas han comenzado a producir quesos veganos a partir de frutos secos o fortificados con nutrientes como el calcio y la vitamina B12 para ofrecer un mejor perfil nutricional.

Esta elección no solo está relacionada con el consumo de ciertos productos, sino con una postura antiespecista, una lucha que rechaza la discriminación de los animales en función de su especie

En general, los productos veganos pueden ser tan saludables o tan poco saludables como sus equivalentes de origen animal. La calidad nutricional de estos productos depende de la marca, el fabricante y los ingredientes específicos que se utilicen. La buena noticia es que hoy en día podemos elegir entre una amplia gama de opciones y, si queremos mantener una alimentación vegana equilibrada, es fundamental leer las etiquetas de los productos, incluso cuando lleven un sello vegano, para comprobar la calidad de sus ingredientes. Al fin y al cabo, leer etiquetas es algo que los veganos estamos bastante acostumbrados a hacer.

Otro aspecto a considerar es el precio. Es cierto que algunos productos veganos son bastante más caros en comparación con sus equivalentes de origen animal, pero esta diferencia se está reduciendo poco a poco a medida que aumenta la demanda. Con el tiempo, es probable que veamos precios más equilibrados, ya que el mercado vegano sigue creciendo y los consumidores exigen una mayor variedad de productos accesibles y de calidad. Como consumidores tenemos un poder de elección en el mercado, y ya se ha demostrado que la demanda es capaz de impulsar cambios en la industria alimentaria. No tenemos por qué conformarnos con productos de baja calidad solo porque seamos una minoría: podemos y debemos exigir productos veganos saludables y nutritivos.

En cualquier caso, para ser vegano y disfrutar de una alimentación variada y deliciosa, no es necesario recurrir a estos sustitutos de productos de origen animal. Si bien pueden ser una alternativa interesante para quienes extrañan ciertos sabores o texturas, estos sustitutos pueden reservarse para momentos puntuales. La base de una alimentación vegana saludable puede construirse con alimentos integrales como legumbres, cereales, frutas, verduras, frutos secos y semillas, que aportan todos los nutrientes esenciales y permiten crear platos muy variados y deliciosos.

Autora: Noemí Alba, Activista por los derechos de los animales

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