El gobierno de los Países Bajos da un paso hacia delante en la defensa de los animales. Tras años de presiones por parte de las organizaciones locales, a partir de 2026 quedará prohibida la matanza de pollitos macho en la industria del huevo, a la vez que se fomentará el uso de tecnologías para identificar el sexo de los embriones antes del nacimiento.

Sexado cruel para mantener la productividad de la industria
En la industria avícola, el sexado de los pollitos es una práctica habitual. Consiste en separar los pollitos hembra de los machos pocas horas después de nacer para aumentar la rentabilidad productiva: se conservan las hembras, que serán explotadas para poner más huevos, y se eliminan los machos, simplemente por el hecho de que no se pueden utilizar para la producción de huevos ni tampoco para la producción de carne. Como resultado, millones de pollitos son sacrificados cada año de manera cruel mediante métodos como la trituración, la asfixia o el aplastamiento en contenedores.
Con la nueva legislación, Países Bajos opta por una alternativa más ética: detectar el sexo de los embriones dentro del huevo (sexado «in-ovo») y descartar aquellos que serían machos, evitando su nacimiento y posterior sufrimiento. Según señala FAADA, esta medida podría salvar aproximada mente siete millones de pollitos cada año solo en el territorio nacional.
Un tema candente en Europa: el caso del Reino Unido
En el Reino Unido, se calcula que cada año se sacrifican entre 40 y 45 millones de pollitos machos, generalmente empleando el método del gaseado, unas cifras que despiertan críticas entre la opinión pública. Según un sondeo publicado recientemente, el 74% de los británicos estaría a favor de poner fin a esta práctica innecesaria, obligando a utilizar la tecnología existente para determinar el sexo de los pollitos antes de que nazcan. Ante ello, la Vegan Society ha impulsado la campaña ‘Ban Hatch and Dispatch’ para exigir al gobierno nacional una legislación que obligue a utilizar la tecnología de sexado «in-ovo» en el país.
Precedentes de éxito
Alemania fue el primer país europeo en adoptar medidas para acabar con esta práctica. El decreto, que entró en vigor el 1 de enero de 2022, va un paso más allá y prohíbe también que se intervenga en los huevos de gallina para determinar el sexo del embrión a partir del séptimo día de la incubación. Francia, Italia, Austria y Luxemburgo también han establecido prohibiciones nacionales contra la matanza de pollitos machos a partir de 2026.
Autora: Ariadna Coma, Periodista
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