En los últimos años, la propagación de enfermedades animales y su potencial para transmitirse a los humanos han despertado preocupaciones sobre otra potencial crisis sanitaria global. En concreto, los expertos señalan los brotes de gripe porcina y de gripe aviar como posibles factores de riesgo pandémico, tal y como diversas autoridades sanitarias han trasladado a la Organización Mundial de la Salud (OMS), incluida la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

gripes aviar y porcina
123RF Limited©ahounov

El papel protagonista de la ganadería industrial

La raíz de la problemática se encuentra en la ganadería industrial. En un artículo publicado en VegNews, la periodista Anna Starostinetskaya destaca que la agricultura ha experimentado un cambio drástico en las últimas décadas, pasando de la imagen tradicional de pequeñas granjas familiares a la industrialización de la producción animal. Este sistema, conocido como ganadería intensiva o industrial, está enfocado en aumentar la productividad y los beneficios económicos de la industria alimentaria, a costa de la cría intensiva de animales y las condiciones extremas de hacinamiento para maximizar la producción.

La intensificación de la ganadería industrial es, precisamente, lo que facilita la propagación de virus y el contagio, además de volverse cada vez más fuertes y resistentes, señalan los expertos. «La aparición de la gripe aviar altamente patógena está vinculada a la intensificación del sector avícola. La ganadería intensiva ha acelerado la circulación y mutación del virus y sigue haciéndolo», explicaba la Coordinadora de Políticas de la organización internacional de bienestar animal Four Paws, Wendla Beyer.

En palabras del director interino de la EFSA, Bernhard Url: «En 2024, los virus de la gripe aviar ampliaron su alcance, infectando especies previamente no afectadas. Nuestro trabajo identifica mutaciones clave vinculadas a una posible propagación a los humanos, lo que requiere una detección y respuesta rápidas».

En este sentido, Wendla Beyer, apuntó en un comunicado: «Necesitamos políticas para reducir la cantidad de animales criados y reorganizar los sistemas alimentarios, alejándonos de los modelos de producción altamente intensivos y centralizados que tenemos actualmente. No actuar o implementar dichas políticas aumenta el riesgo de nuevas y más peligrosas mutaciones virales. Es necesario un esfuerzo global alineado para abordar este grave problema».

Autora: Ariadna Coma, Periodista

Suscríbete a la Newsletter y recibe Bueno y Vegano gratis cada mes en tu correo

Bueno y Vegano, tu mensual 100% vegano
Bueno y Vegano Marzo 2025