Millones de pollitos machos son triturados, asfixiados o aplastados al nacer porque no sirven a la industria. Es una práctica, barata y cruel, difundida a nivel mundial. Y, aunque pueda parecer mentira, también es legal.

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La Unión Europea en la normativa 1099/2009 relativa a la protección de los animales en el momento de la matanza establece que la trituración de polluelos de hasta 72 horas (vivos y sin ningún tipo de aturdimiento) y huevos embrionados es legal. La norma describe el proceso de trituración de la siguiente manera: «Este método triturará instantáneamente y matará de forma inmediata a los animales. El aparato dispondrá de cuchillas trituradoras de rotación rápida accionadas mecánicamente, o de protuberancias de poliestireno. La capacidad del aparato deberá ser suficiente para matar instantáneamente a todos los animales, incluso si su número es elevado».

Si nos transportamos a un centro de incubación -en cuyas máquinas nacen de forma artificial los pollitos sin ningún tipo de vínculo maternal-, lo que sucede es que pocas horas después de la eclosión de los huevos, los trabajadores proceden al sexado de los pollitos para separar a las hembras de los machos. Las primeras serán utilizadas para poner huevos, los segundos serán triturados porque son inútiles para la industria: no pueden poner huevos y su carne no sirve a la industria ya que esta raza de pollo crece más lentamente que la que se utiliza para producir carne. Otras técnicas empleadas para matarlos son la asfixia dentro de sacos y el aplastamiento en contenedores.

Es curioso como en la Encuesta Anual de Estructura de Salas de Incubación y Nivel de Ocupación publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el número de pollitos macho exterminados no consta. Dice así: «Los pollitos de estirpes genéticas de aptitud puesta son sexados, las hembras son seleccionadas como futuras ponedoras comerciales». En el año 2023, 36.235.749 hembras fueron seleccionadas, podemos estimar que el número de machos triturados fue una cifra similar.

En el año 2023, 36.235.749 hembras fueron seleccionadas, podemos estimar que el número de machos triturados fue una cifra similar

«Pese a la posición favorable a terminar con el sacrificio de pollitos macho en la industria del huevo, el Gobierno de España todavía sigue delegando en Europa algo que podría impulsar como ya han hecho otros países como Italia o Alemania. Mientras, cerca de cien mil pollitos son gaseados o triturados a diario en nuestro país cada día», denuncia el cofundador de Igualdad Animal, Javier Moreno.

La organización animalista mencionada tiene en marcha una campaña de recogida de firmas para frenar esta horrible práctica: alrededor de 80.000 personas ya han secundado la petición que reclama al Gobierno español la prohibición de la matanza de pollitos.

Tras la difusión de esta práctica, los ciudadanos han mostrado su total rechazo. Es por ello por lo que algunos países han puesto fin a esta práctica.

Alemania se convirtió en el primer país en prohibir la matanza masiva de pollitos machos. Lo hizo a partir del 1 de enero de 2022. La norma prohíbe además que, a partir del séptimo día de la incubación, se intervenga en los huevos de gallina para determinar el sexo dentro del propio huevo (provocando la muerte del embrión). Francia, Austria, Luxemburgo e Italia -en este último la ley entrará en vigor a partir de 2026- han seguido el ejemplo alemán y han promulgado prohibiciones a nivel nacional contra esta práctica.

Lo que todavía no existe es una legislación de la Unión Europea que unifique la de todos los países miembros y que no permita, como actualmente sucede, que siga siendo posible para los productores importar y exportar huevos y animales de criaderos de otros estados miembros donde todavía se permite la matanza de polluelos, como España, país en el que reina la inacción al respecto.

Alemania se convirtió en el primer país en prohibir la matanza masiva de pollitos machos

Alternativas a la matanza

Existen diferentes opciones para acabar con esta cruel práctica. La más prometedora es la tecnología llamada sexado in ovo que permite determinar el sexo del embrión antes de que el huevo eclosione. Así, los huevos que darían lugar a los pollitos macho son retirados de la incubación para que no sigan desarrollándose.

Hay diferentes empresas que han desarrollado esta tecnología. Las más destacadas son AAT (Agri Advanced Technologies), In Ovo, PLANTegg, Seleggt, Orben y Respeggt. Las principales técnicas incluyen análisis del ADN, análisis de hormonas específicas en el fluido del huevo, imágenes hiperespectrales que examinan el color y las características de las plumas embrionarias, resonancias magnéticas y espectroscopias por infrarrojo cercano (NIR, por sus siglas en inglés) que también estudia fluidos del huevo, como gotas de líquido alantoideo.

Las compañías están trabajando para identificar eficientemente el sexo del embrión antes del sexto día de incubación para así evitar dolor al embrión. El tiempo promedio de incubación en el caso de los huevos de gallina es de 21 días.

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123RFLimited©olli0815. Pollitos con un día de vida bajo lámpara de calor

Otras alternativas -también crueles- a la matanza de polluelos es criar a los machos para comercializar su carne y desarrollar nuevas razas duales, es decir, pollos que sean útiles tanto para producir huevos como carne. Hay otras investigaciones que están explorando técnicas genéticas para producir huevos que contengan solo embriones femeninos. Hablando de embriones femeninos y de crueldad en el sector del huevo, no podemos pasar por alto la vida de las gallinas ponedoras que viven explotadas y maltratadas toda su vida.

Indudablemente, la opción más ética es dejar de consumir huevos y pollo, y optar por alternativas de origen vegetal, un posible futuro escenario que parece muy lejano porque el consumo de huevos aumenta a nivel mundial. Eso sí, también crecen las alternativas vegetales como el popular JustEgg, hecho principalmente a base de soja verde; VeganEgg de Follow Your Heart, elaborado principalmente de proteína de guisante; y UOBO, un huevo vegetal líquido a base de agua, almidón de maíz, aceites de oliva y girasol, y proteínas de canola y patata.

Alrededor de 80.000 personas ya han secundado la petición que reclama al Gobierno español la prohibición de la matanza de pollitos

La industria del huevo

La producción mundial de huevos es elevada y no deja de crecer. China lidera la producción de lejos -representa aproximadamente el 40% de la producción global-, seguida por Estados Unidos, India y la Unión Europea.

El sector de los huevos en España es un sector con una notable importancia económica, al representar alrededor del 6% de la producción final ganadera. Supone el 14% del total de la producción europea de huevos, ocupando el tercer lugar, seguido de Italia y por detrás de Francia y Alemania. En enero de 2024, España contaba con 2.131 explotaciones destinadas a la avicultura de puesta. Y en el año 2023 se alcanzó la cifra de 47.704.960 gallinas ponedoras–¡casi una gallina por habitante! Más de la mitad viven hacinadas en jaulas en batería -unas encima de otras- del tamaño de un folio sin ni siquiera poder extender sus alas sin chocar con la jaula o con otra gallina. Aquí, y en todo el mundo, tienen una vida miserable para alimentar a una población deseosa de huevos: en España, en 2023, la media fue de 137 huevos por persona al año, casi tres a la semana.

Autora: Cristina Fernández, Periodista & Blogger

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