En principio, podríamos pensar que todos los vinos son veganos, ya que se trata de una bebida obtenida de la uva mediante fermentación alcohólica. Sin embargo, en el proceso de elaboración del vino intervienen otros componentes y algunos de ellos son de origen animal.

No todos los vinos son veganos
©Marta Montmany

¿Por qué no son vinos veganos?

Tras el prensado de las uvas, la fermentación y la maduración, llega el embotellado del vino. Y para ello hay que clarificarlo previamente, es decir, conseguir un líquido límpido sin impurezas. Para lograrlo se añaden sustancias que tienen como objetivo arrastrar hasta el fondo del barril los elementos que hayan quedado en suspensión, formando un poso. Esto se realiza para acelerar los procesos de vinificación y para la mejora del producto final.

En la mencionada fase se suelen emplear distintas sustancias de origen animal como son la clara del huevo, las vejigas natatorias de ciertos peces, la caseína (proteína derivada de la leche), la gelatina (que se obtiene de los cartílagos de los animales), y/o los huesos y la sangre de animales. Éstos se añaden al líquido y así atrapan a las moléculas que ensucian el vino. Es cierto que estos ingredientes se retirarán antes de que el vino llegue a la botella. Pero, han estado varias semanas en contacto y algunos de ellos son muy difíciles de separar.

Existen vinos veganos

¡Buenas noticias! Si te encanta el vino y eres vegano, te gustará saber que en algunas bodegas llevan años reemplazando estos ingredientes de origen animal por otros vegetales o minerales como pueden ser proteínas vegetales extraídas de los guisantes, el trigo y la patata, la bentonita (un polvo de arcilla), el carbón activado y la carragenina (procedente de algas marinas), entre otros, que provocan el mismo efecto. Actualmente, existen en el mercado muchas marcas que utilizan este tipo de clarificantes. Hay otros casos en los que no es necesario el proceso de clarificación.

¿Cómo saber si un vino es o no vegano?

Muchos de los ingredientes de origen animal que son utilizados en la clarificación no aparecen en las etiquetas del producto final. ¿Cómo saber entonces si un vino es o no vegano? Una buena manera es guiarnos por los que tienen certificación V-Label, un símbolo verde y amarillo que otorgan entidades privadas y reconocido internacionalmente -en España, es la Unión Vegetariana Española quien gestiona la concesión de este distintivo-. Así, por ejemplo, encontramos el vino de la Bodega Mumbrú Vernet 1918, que cuenta con una única línea de producción vegana, y además con variedades autóctonas de uva.

Al consumidor sólo le queda preguntar directamente a las compañías o consultar el directorio Barnivore

Si el producto no tiene ninguna certificación vegana, al consumidor sólo le queda preguntar directamente a las compañías o consultar el directorio Barnivore, creado por los canadienses veganos Jason Doucette y Angela del Buono, en el que se puede encontrar qué bebidas alcohólicas son veganas y cuáles no. Hasta el momento han conseguido recabar datos de más de 50.000 productos.

Vino vegano y vino ecológico

¿Es lo mismo un vino vegano que uno ecológico? No. Los ecológicos proceden de viñedos con certificación ecológica en los que no se utilizan productos químicos de síntesis (insecticidas, fungicidas, etc.) ni organismos modificados genéticamente, y en bodega están permitidos solo algunos productos enológicos, como el sulfuroso o la bentonita, mientras que los veganos son aquellos en los que no hay rastro de ingredientes de origen animal. Lo que sí encontramos son vinos ecológicos y veganos como los que ofrecen Albet i Noya, pioneros en vinos ecológicos desde 1978, y Parés Baltà, quienes cultivan de forma ecológica y biodinámica.

Autora: Cristina Fernández, Periodista & Blogger

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