Los dulces suelen tener una fuerte carga emocional. Desde niños se nos ofrecen como premio, para calmarnos, reconfortarnos o incluso como chantaje. La publicidad ha jugado un papel en entablar una relación “difícil” con el dulce, amándolo y odiándolo al mismo tiempo.

Postres veganos para todo el año, delicias para el paladar y la salud
Mousse de Aguacate y Chocolate | Receta al final del artículo

Comer dulces no es bueno ni malo. Hay que tener en cuenta factores como la frecuencia de consumo o la actitud frente a ellos. Incluso en psicología se ha acuñado el término “chocohólico” para las personas que se sienten adictas al chocolate.

Todos necesitamos en mayor o menor medida nutrirnos con el sabor dulce. La cuestión es atender a nuestras elecciones habituales. Disfrutar elaborando estos alimentos y disfrutar comiéndolos son aspectos claves para el bienestar físico y emocional.

Cuando das el paso a una alimentación vegana muchas cosas cambian en tu plato: salen grasas animales, huevos, lácteos… Sin embargo esto no garantiza que, por ser vegano, un dulce sea saludable. Para conseguir un dulce casero y de calidad podemos tener en cuenta algunos consejos.

A lo largo del año podemos jugar en la cocina con la variedad de ingredientes que nos ofrece cada temporada. Así mismo, es importante la forma en que se cocinen los dulces.

En primavera y en verano tenderemos a utilizar la fruta como base de nuestros dulces. Por ejemplo los helados de plátano maduro son una excelente opción. Puedes añadir sabores con cacao, fresas congeladas, mantequilla de cacahuete…

Los sorbetes de melón o sandía, hechos solo con fruta congelada  son una delicia. Pudding de chía con toppings de fruta o gelatinas de agar-agar son otras ideas para disfrutar el dulzor.

En otoño y en invierno nos apetecerá más apoyarnos en horneados como bizcochos, galletas o barritas  de avena. En los meses más fríos se convierten en fantásticas aliadas las especias que otorgan sabores envolventes y a la vez nos calientan: canela, jengibre, clavo….

En un día frío, una compota de frutas o una manzana asada al horno con canela pueden ser muy reconfortantes, sin necesidad de añadir edulcorantes.

A veces el antojo de dulce llega de repente, y no tienes tiempo ni ganas de ponerte a preparar algo muy elaborado. Puedes recurrir a:

  • Mousse de aguacate y cacao.
  • Crema de frutos secos  con cacao. Opción exprés de crema untable chocolateada. Queda deliciosa con crema de avellanas, almendras o cacahuetes.
  • Bombón de dátil. Cortado longitudinalmente, sin hueso y relleno de crema de cacahuetes, una almendra o de un trozo de chocolate negro.
  • Batidos cremosos. Puedes hacer batidos maravillosos con cualquier bebida vegetal y plátano maduro como base (siempre viene bien tener plátano en el congelador). A partir de ahí, añade ingredientes a tu gusto: cacao en polvo, frutos rojos o fruta a tu elección, canela, hojas verdes…

Los dátiles son una opción muy saludable. Se puede hacer sirope de dátil en casa simplemente batiendo dátiles sin hueso y previamente remojados con agua al gusto, hasta obtener la consistencia deseada.

Incluso el plátano maduro es una excelente opción para endulzar bizcochos o galletas horneadas.

Mousse de Aguacate y Cacao

Ingredientes:

  • 2 aguacates (250 gr sin hueso)
  • 100 gr de dátiles
  • 3 cucharadas de cacao
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 60 ml de bebida vegetal

Elaboración:

  1. Deshuesa los dátiles y vacía los aguacates.
  2. Coloca todos los ingredientes en la batidora y tritura hasta obtener una crema fina y suave. Refrigera al menos dos horas.

Esta crema la puedes disfrutar así, también como cobertura o relleno de tarta o bien como untable en tostadas.

Autora: Iván Iglesias, Experto universitario en Nutrición y Dietética | Blog Nutrición Esencial – www.nutricionesencial.es

Bueno y Vegano, tu mensual 100% vegano
Leer en Bueno y Vegano Noviembre 2018

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here