James Cameron Vegan

James Cameron es conocido a escala internacional como guionista, director y productor de cine. Titanic, Avatar, Alien o Terminator forman parte de la larga lista de grandes éxitos que han llegado a las pantallas en las últimas décadas gracias al trabajo de este genio del cine.

Las personas interesadas en las aventuras submarinas quizás también conocen la faceta de James Cameron como explorador de National Geographic y sus inmersiones en la fosa de las Marianas -la zona oceánica más profunda de la Tierra- a bordo del sumergible Deepsea Challenger.

Una de las partes menos conocidas de Cameron es su apuesta por el veganismo y su compromiso con la difusión social de unos hábitos de alimentación respetuosos con el medio ambiente en general y los animales en particular.

El director de Titanic dio a conocer que había dejado de comer carne, leche y otros derivados de animales en la 125 gala anual de National Geographic, un acto celebrado en el National Building Museum (Washington, Estados Unidos) en junio de 2013. “Quisiera incitarles a todos ustedes -como personas de conciencia profunda, personas que trabajan en favor del medio ambiente de la tierra y los océanos- a cambiar sus hábitos de alimentación; quisiera desafiarles a comprometerse con una comida que respete el mundo natural”, afirmó James Cameron ante la sorpresa de los responsables de National Geographic (organizadores de la gala).

James Cameron explicó también en el National Building Museum que se hizo vegano en 2012.

“Me sentí como si estuviera despertando de un largo período en el que había vivido como un sonámbulo”

Indicó este famoso director de cine nacido en 1954 en Kapuskasing (Ontario, Canadá). “Creo que todos estamos caminando al borde de un precipicio si no dejamos de comer carne”, afirmó Cameron en un intento de convencer al máximo de personas que asistían al acto en este famoso museo de la capital de Estados Unidos.

En una de sus primeras declaraciones como vegano, en una entrevista publicada por el diario Calgary Herald en 2012, James Cameron confesó que había llegado a conclusión de que debía adoptar esta forma de alimentación “para salvar al planeta”. Y en concretó recordó que abandonar los alimentos procedentes de animales contribuye de forma clara en la reducción de nuestra huella de carbono, es decir, la cantidad de gases de efecto invernadero -como el dióxido de carbono- que emitimos a la atmósfera como consecuencia de nuestras actividades cotidianas (en este caso, la alimentación).

La gran ventaja de hacerse vegano es que supone una apuesta en la que tanto el planeta como nosotros mismos somos ganadores, un ejemplo que lo que en inglés se denomina una estrategia ‘win-win’, ha indicado Cameron en diversas entrevistas concedidas en los últimos años.

El motivo ambientalista de Cameron para pasarse al veganismo se vio reforzado poco después con una “drástica mejora de la salud personal”, según explicó el director de cine que enamoró a medio mundo con su versión de la tragedia del Titanic.

El convencimiento de James Cameron por su nuevo hábito alimentario es actualmente incondicional y militante. “Si te haces vegano vas a estar más saludable, vas a vivir más tiempo, vas a lucir mejor, vas a tener menos espinillas, vas a estar más delgado, vas a irradiar salud, vas a tener un deseo sexual mejor… Eso es lo que cambia cuando dejas de comer carne y productos lácteos”, según unas declaraciones recogidas en septiembre de 2015 por la revista Men’s Journal.

Además de aprovechar sus conferencias y entrevistas para difundir la idea del veganismo, James Cameron también se ha convertido en los últimos años en un promotor de la educación de esta materia para niños y jóvenes.

En 2006, James Cameron, su esposa, Suzy Amis Cameron y su cuñada, Rebecca Amis, fundaron en la población californiana de Calabasas la escuela MUSE, un selecto centro privado sin ánimo de lucro en el que estudiaron tres de los hijos del cineasta.

En otoño de 2015, este pequeño centro educativo para niños y jóvenes de entre 4 y 16 años se convirtió en la primera escuela vegana de Estados Unidos. La apuesta no fue fácil porque varias de las familias que no compartían la cultura vegana decidieron sacar del centro a sus hijos; aunque al año siguiente se recuperó el número de matriculaciones.

Actualmente, en la escuela MUSE los estudiantes y el personal docente participan en el cultivo de las frutas y verduras que se incluyen en las comidas que se sirven en el comedor del centro. Esta actividad educativa y de alimentación recibe el nombre de Seed-toTable y pretende que los jóvenes estudiantes aprendan a cultivar y recoger frutas y verduras, y además aprendan a cocinar con estos alimentos.

Los huertos y jardines de la escuela MUSE incluyen unos 200 tipos de plantas diferentes. Expertos en nutrición garantizan que la alimentación de los niños cumple con todos los requisitos para garantizar su desarrollo saludable.

James Cameron propone dos métodos para convertirse en vegano. El primero consiste en ir dejando de comer productos derivados de animales poco a poco, sustituyendo nuestros platos tradicionales de carne por otros tanto o más sabrosos basados en verduras, legumbres o frutas.

Una segunda opción es cortar en seco ‘go cold turkey’, (como dicen los anglosajones) o, por lo menos, establecer períodos de prueba; por ejemplo, no comer carne durante 21 días. De esta forma, sin ningún compromiso severo, nos daremos cuenta de que nuestro cuerpo se acostumbra a la nueva dieta y dejamos de tener ganas de comer carnes rojas, por poner un ejemplo, explica James Cameron.

Autor: Joaquim Elcacho, Periodista especializado en Medio Ambiente y Ciencia
Bueno y Vegano Junio 2017

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