¿Dónde debemos situar el veganismo en la dieta global del futuro? Creo que no hay duda que su avance será muy significativo, aunque no por los valores éticos que deberían pesar más en la conciencia de cualquier persona. El veganismo avanza, de eso no hay duda alguna, pero es una cuestión de supervivencia en un planeta cuyo futuro se encuentra gravemente comprometido, pues hay dos aspectos a tener en consideración: el aumento demográfico de la población mundial y la emergencia climática, una combinación que estrecha mucho nuestras posibilidades de seguir adelante manteniendo una dieta sustentada por el modelo agroalimentario basado en la producción a gran escala de proteína de origen animal.

futuro del veganismo
©Bueno y Vegano. The Veggie Point de Mario en BioCultura Bilbao

Nuestros retos de futuro inmediato como especie Homo sapiens sapiens, no son pocos, ni sencillos. El reto más importante de todos es invertir en nuestra obligación moral de garantizar el derecho al acceso al agua potable y a una alimentación digna a todos los seres humanos, puesto que garantizar el sustento a todas las personas abre las puertas a la educación y al cultivo de un futuro mejor para cualquier persona. Esto es lo que nos permitirá poder educar a la población con tal de mejorar el trato a los animales a nivel global.

Hoy en día está más que comprobado que reducir el consumo de carne reduce nuestra huella ecológica significativamente y no deberíamos perder de vista que ecología y economía comparten una etimología común: oikós, del griego clásico, el vocablo que se refería a la casa rural y la administración de los recursos agrícolas para el sustento de quienes habitaban el hogar.

Si queremos lograr el éxito total, el primer reto debe basarse en las previsiones que advierten del aumento de la población mundial, que avanza a pasos agigantados. En 2011, en Filipinas, nació Danica May Camacho, la niña que fue considerada por la Organización de las Naciones Unidas el habitante 7.000 millones de nuestro Planeta y en 2022, en la República Dominicana, nació Damián, el niño que fue considerado el habitante 8.000 millones. A pesar de que los censos realmente solo son fiables en los países desarrollados, las estimaciones consideran que la población mundial ya ha logrado una cifra superior a los 8000 millones de personas, un crecimiento que no se detiene. Esto significa que la demanda de alimentos también se ha multiplicado exponencialmente y esto acarrea que la demanda de agua y otros recursos naturales para la producción agropecuaria haya crecido más que nunca antes en la historia antrópica. Sin embargo, según datos publicados por National Geographic, la población mundial crece menos de lo previsto. Esto es gracias a los efectos beneficiosos de la educación, especialmente entre las mujeres, lo cual ha contribuido notablemente a garantizar el derecho a la planificación familiar. Actualmente, se estima que el número de habitantes de la Tierra supere los 9.000 millones en 2050, antes de alcanzar un máximo de 10.800 millones hacia 2080, momento en el cual el crecimiento demográfico se estancará hasta final de este siglo.

La dieta basada en la proteína animal es un verdadero despilfarro de recursos naturales

Estos datos manifiestan por sí solos la necesidad de planificar un nuevo modelo agroalimentario global, a no ser que deseemos una catástrofe maltusiana, es decir: que los recursos alimentarios sean claramente insuficientes o insostenibles para mantener a la población mundial, lo que conllevaría graves guerras y hambrunas que diezmarían a la humanidad. Sin embargo, lo cierto es que nuestro planeta podría producir alimentos para una población de más de 10.000 millones, pero no de cualquier manera. La dieta basada en carnes y lácteos es insostenible debido a la gran demanda de agua y tierras cultivables que exige, excluye a un alto porcentaje de la población mundial y por supuesto, conlleva una crueldad extrema hacia los animales no humanos, por ello, se están investigando posibles alternativas como por ejemplo: la carne cultivada in vitro, la entomofagia, es decir: comer insectos, lo cual no es tan extraño fuera de las fronteras del mundo occidental o bien una dieta plant-based (dieta vegetal), la opción más realista.

Además, el aumento de la población mundial no es el único gran reto humano, la emergencia climática nos depara un cambio global muy incierto, a partir del cual tendremos que lidiar con fenómenos extremos climáticos que originarán desastres naturales severos y costosos y que no nos permitirán seguir con el estilo de vida basado en el consumismo desenfrenado, ni mucho menos con la dieta basada en la proteína animal, ya que esta es un verdadero despilfarro de recursos naturales.

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©Bueno y Vegano. ByV haciendo difusión en el Vegan Fest

Actualmente, el 34% del territorio español se encuentra en fase de alerta o emergencia debido a la sequía meteorológica de larga duración (desde 2022). No obstante, esta sequía no es exclusivamente de naturaleza meteorológica, pues nos indica que en nuestro país el consumo de agua es absolutamente irresponsable, sobre todo por la gran introducción de cultivos de regadío (no tradicionales en el mundo ibero mediterráneo), el modelo turístico y por la gran concentración de ganaderías industriales y macrogranjas. La sequía meteorológica solo pone en jaque todo este despropósito. En Cataluña, las reservas de agua se encuentran alrededor del 17% cuando en estas fechas deberían estar sobre el 70%. La sequía ha sido calificada como el noveno desastre climático más preocupante del año, puesto que ha sido el noveno desastre mundial más caro en términos de renta per cápita (50 €).

Según una investigación desarrollada por la Universidad de Leeds (Reino Unido) la pérdida de cubierta arbórea en los trópicos en los últimos 14 años está asociada a una drástica reducción de las precipitaciones globales. Así pues, las sequías en latitudes temperadas están directamente relacionadas con las talas masivas en las selvas tropicales, las cuales se producen indiscriminadamente con el fin de sostener el modelo agroalimentario actual. Lo que antes eran frondosas selvas, hoy son vastos terrenos sembrados con soja transgénica. Respecto a la grave sequía en Cataluña, no podemos olvidar que la relación entre la sequía y la industria cárnica es muy estrecha, puesto que Cataluña importa grandes cantidades de soja transgénica de Brasil para el engorde de ganado porcino hacinado en granjas industriales. A su vez, en las comarcas de Girona dieciséis municipios consumen más agua por habitante y día de lo establecido. El municipio que más litros de agua consume es Riudellots de la Selva, con 665 litros, más del triple de lo permitido. Según el alcalde, el problema es la industria, ya que en el polígono se consume el 75% de agua. En dicho polígono se encuentran tres macrocárnicas dedicadas al porcino.

Puesto que los datos hablan por sí solos, con base en un informe de Grand View Research, se estima que el mercado mundial de sustitutos cárnicos alcance los 24,800 millones de dólares para el año 2030. Se espera que la creciente adopción del estilo de vida vegano entre la población consciente en las economías tradicionalmente carnívoras impulse el crecimiento del veganismo durante los próximos años. El veganismo es la mejor garantía de futuro, para el planeta, para los animales humanos y no humanos, pues concilia una solución ecológica, económica y justa con los Derechos Animales.

Autora: Helena Escoda Casas, Historiadora y antrozoóloga, profesora de ciencias sociales

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