Ser antitaurino es normal para un vegano. Pero no todos los antitaurinos son veganos. De hecho, hay más personas que son contrarias a la tauromaquia que al carnismo. Esto es porque la tauromaquia representa la glamourización de la tortura como cultura y expresión de poder. No es de extrañar que muchos simpatizantes de políticas elitistas de derechas apoyen las corridas de toros. La tauromaquia es un fenómeno político, no artístico, en los nueve países donde aún se practica.

caza zorro
123rf©paulmaguire. Winslow, Reino Unido

El equivalente político de la tauromaquia en las Islas Británicas es la caza. La palabra caza (hunt) en inglés británico significa específicamente usar perros para perseguir a mamíferos salvajes siguiendo su rastro olfativo (y matarlos al final). Los que cazan son los perros, no las personas que los dirigen. Hay términos diferentes para describir otras acciones que la gente hace para matar animales silvestres (por ejemplo, disparar a aves con escopetas se llama Shooting).

La caza en este sentido es tan ritualizada en las islas británicas como las corridas de toros lo están en España. Y también está igualmente politizada. Ser de derechas incrementa la probabilidad de ser pro-caza, mientras que ser progresista lo contrario (ser un «anti»). En el Reino Unido, o eres pro, o eres anti (como yo y todos los veganos), pero con los años los antis hemos ido creciendo en número. Tanto, que hemos conseguido prohibir la caza.

Hay cuatro tipos de caza: la caza del zorro (en la que raposeros persiguen a zorros, y los cazadores les siguen a caballo), la caza de la liebre (a veces a caballo, y a veces a pie), la caza del ciervo (con perros un poco más grandes y también a caballo), y la caza de visones (con otro tipo de perros, en ríos, y a pie). Para cada uno de estos tipos hay varios clubes privados que tienen un territorio asignado para cazar. Estos clubes están dirigidos por personas de clase alta (llamados Maestros de Caza) que, a menudo, son aristócratas. Por ejemplo, The Duke of Beaufort Hunt, es el club de caza con el que el Príncipe de Gales Charles solía cazar.

La tauromaquia es un fenómeno político, no artístico, en los nueve países donde aún se practica

Digo solía, ya que desde el 2005, toda esta caza es ilegal. La ley de la caza del 2004 (Hunting Act 2004) prohibió la caza en Inglaterra y el País de Gales, mientras que la Ley de Protección de Mamíferos Silvestres (Escocia) de 2002 la prohibió en Escocia (sigue siendo legal en Irlanda del Norte). ¿Quiere esto decir que la caza del zorro, tan emblemática de lo «inglés» como son los toros de lo «español», se ha abolido en Gran Bretaña? No exactamente.

Los cazadores consiguieron encontrar lagunas en estas dos leyes, y a través de la explotación de algunas de las excepciones que estas leyes enumeran, o a través de nuevas actividades que se han inventado, han seguido cazando. Por tanto, el proceso de la abolición de la caza del zorro no ha terminado. Ha avanzado mucho, pero hay mucho que hacer.

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123rf©giedriius. Zorro rojo

Tal proceso empezó hace mucho tiempo. En 1924 se creó la Liga contra los Deportes Crueles (LACS), una de las organizaciones en las que yo trabajé, que durante décadas intentó crear leyes que prohibieran la caza. Como al principio esto no funcionó (ya que los pro-caza eran gente de poder, y cada vez que el Parlamento estaba dominado por los conservadores, estos se oponían a cualquier prohibición) en 1963 se creó paralelamente una organización más radical: La Asociación de Saboteadores de Caza (HSA). LACS trabajaba más en cabildeo a nivel político y mediático. HSA trabajaba más en el terreno saboteando cazas y salvando a zorros, liebres, ciervos y visones distrayendo a los perros con sonidos u olores. LACS estaba formada por todo tipo de personas, y aquellos que iban a observar cazas se les conocía como «monitores de caza». HSA estaba normalmente formada por veganos, y a sus miembros se les conocía como «saboteadores» (o simplemente Sabs). Durante años, estos dos grupos trabajaron en paralelo, casi como jugando el papel de «policía malo y policía bueno».

Uno de los pasos más importantes en la campaña por la abolición ocurrió en 1990. La National Trust, una organización benéfica para la conservación del patrimonio en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, prohibió la caza del ciervo en su tierra (2.500 km2). Hicieron esto después de leer el informe del Profesor Derek Bateson de la Universidad de Cambridge que demostró que el ciervo sufre durante la persecución, no solo cuando se le mata.

El informe del Profesor Derek Bateson de la Universidad de Cambridge demostró que el ciervo sufre durante la persecución, no solo cuando se le mata

Ese avance, y la eficiencia de los Sabs, hizo que los cazadores reaccionaran. Consiguieron que se aprobaran leyes para evitar el saboteo. La Ley de Justicia Penal y Orden Público de 1994 creó delitos relacionados con la entrada ilegal en tierra privada por parte de saboteadores de caza. Pero los Sabs siguieron saboteando, aunque algunas de sus acciones eran ahora ilegales. Al final de la década de los 90, LACS unió fuerzas con dos organizaciones: La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (RSPCA) y el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW), con la que yo también trabajé. Las tres hicieron un cabildeo más efectivo, y el partido Laborista en el poder decidió aprobar la Hunting Act 2004, con todas sus excepciones e imperfecciones. Les costó mucho hacerlo, ya que cada vez que el proyecto de ley era aprobado en la Cámara de los Comunes, era rechazado por la Cámara de los Lores. Al final, después de tres rechazos, se aplicó la Ley del Parlamento, rompiendo el empate a favor de los Comunes. Los Conservadores apelaron en varios tribunales, pero perdieron en todos.

Es entonces cuando los cazadores inventaron Trail Hunting (caza de rastro) donde supuestamente los perros seguían el olor de orina de zorro que una persona corriendo dejaba en el campo. Aunque esto parecía legal, en realidad era simplemente una coartada ya que seguían persiguiendo a zorros cuando nadie miraba. Monitores y Sabs se convirtieron en investigadores intentando gravar con video la evidencia de caza ilegal. Yo estuve involucrado en los primeros enjuiciamientos exitosos de cazadores de zorros y ciervos, y también escribí un informe titulado Trail lof Lies (Rastro de Mentidas) explicando la falsedad del Trail Hunting. Aun así, muchos policías seguían ignorando la evidencia obtenida por antis, y la mayoría de cazadores siguieron cazando ilegalmente (aunque menos de ellos, y con menos frecuencia).

Durante la pandemia del 2020, investigadores de la HSA consiguieron infiltrar una reunión en línea de la cúpula de la Sociedad de Maestros de Caza informando a cazadores sobre cómo cazar ilegalmente sin ser apresados. Con tal evidencia, el director de la sociedad Mark Hankinson fue enjuiciado en 2021 y declarado culpable por incitar a la criminalidad. Como consecuencia de ese veredicto, en el 2021, The Nacional Trust, que había prohibido la caza de ciervo en el 1990, decidió prohibir la caza de rastro también, y de hecho no permitir la entrada en su tierra a ningún cazador. El siguiente paso de la campaña para la abolición es convencer a otros terratenientes importantes que sigan el ejemplo de The Nacional Trust y también prohíban cualquier tipo de caza simulada. Y luego convencer a los políticos para que modifiquen las dos leyes que prohíben la caza para hacerlas más fuertes y eliminar sus excepciones.

Autor: Jordi Casamitjana, Zoólogo especialista en comportamiento animal

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