Si el veganismo es la abstención del uso de animales en todas las esferas de la vida humana, siempre que esto sea posible y practicable, un vegano ético es aquella persona cuya motivación principal para hacer esto no es proteger su salud u otro bien como el medio ambiente, sino porque considera que no es moralmente correcto causar sufrimiento a los animales. Un análisis de la ética deontológica y la ética utilitaria en el veganismo.

etica deontologica utilitaria
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¿Cuáles son estas diferentes corrientes éticas?

Sin embargo, esta postura, que parece clara, tiene sus matices. “Soy vegana porque no quiero causar sufrimiento a los animales” o “soy vegana porque no está bien causar sufrimiento a los animales”. ¿Es lo mismo, verdad? En realidad, no. Son posturas parecidas, pero cada una representa una teoría ética distinta.

La ética deontológica sostiene que una acción es moralmente aceptable si en sí misma es correcta, independientemente de sus consecuencias. Las personas que siguen esta perspectiva actúan por deber, por convicción.

La ética utilitarista considera que la acción moralmente aceptable o deseable es la que genera la mayor cantidad de felicidad en el mayor número de personas (o la que reduce al máximo su sufrimiento). Por tanto su foco se encuentra en las consecuencias de cada acción, y por ello a veces se llama ética consecuencialista.

¿Cómo se aplican estas teorías éticas al veganismo?

Las personas que se inspiran en la ética deontológica para ser veganas sostienen que los animales, en cuanto seres sintientes, son sujetos de derechos y tienen un valor moral intrínseco, y por tanto no es aceptable moralmente actuar en contra de estos derechos. Uno de los máximos representantes actuales de esta corriente filosófica es el profesor de Derecho de la universidad estadounidense de Nueva Jersey Gary Francione. Para Francione, si aceptamos que los animales sienten, independientemente de sus atributos físicos o intelectuales, ya son inmediatamente sujetos de derechos y esto nos obliga a respetar esos derechos (derecho a la vida, derecho a la libertad, derecho a no ser objeto de sufrimiento, y derecho a no ser considerado una propiedad, entre otros).

Gary Francione no considera que el veganismo sea un ideal al que nos debemos dirigir, para él ser vegano es un imperativo moral, es el mínimo que todos los humanos debiéramos cumplir. Por este motivo se ha opuesto con contundencia a las organizaciones y campañas dentro del mundo de defensa de los animales que procuran reducir el sufrimiento animal (por ejemplo, las que batallan por aumentar el espacio del que dispone cada ave en una factoría avícola, o garantizar su acceso al aire libre unas horas al día o las que presionan para que sean aturdidos antes de su sacrificio en el matadero). Él cree que estas estrategias regulacionistas y bienestaristas perpetúan el sufrimiento animal porque confunden a la gente y la llevan a creer que hay formas “humanas, éticas o correctas” de explotar a los animales y quitarles la vida. Para Gary Francione la única estrategia aceptable es la abolición total de toda forma de explotación animal.

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©Creative Commons. Gary Francione

Peter Singer y la perspectiva utilitarista

En cuanto a la perspectiva utilitarista, es evidente que la explotación de animales les produce sufrimiento e impide su felicidad, por tanto la única consecuencia lógica de este hecho sería evitar participar, y oponernos al uso y explotación de animales. De hecho, los primeros filósofos utilitaristas, como Jeremy Bentham y John Stuart Mill fueron simpatizantes de la causa de los derechos animales y consideraban que el bienestar y la felicidad de los animales debían ser tenidos en cuenta.

Para Gary Francione la única estrategia aceptable es la abolición total de toda forma de explotación animal

Como representante de esta perspectiva nos encontramos entre otros al profesor de Derecho y Filosofía de la universidad australiana Monash (Melbourne) Peter Singer, autor del libro Liberación Animal (1975). Peter Singer fue una de las primeras personas en usar el término especista, al preguntarse si el hecho de que los humanos consideremos que nuestro placer y dolor son más importantes que el de los animales no es un acto tan discriminatorio como lo son el racismo y el sexismo.

Al contrario que Gary Francione, Peter Singer no consideraba que los animales tengan derechos per se, ni cuestionaba en sí el uso de animales como recursos ni incluso su muerte si era por una razón válida, lo que criticaba es el sufrimiento que se les causa en el proceso. En la práctica, Singer entiende que las condiciones actuales de producción de carne son incompatibles con una vida animal digna y libre de sufrimiento y por ello cree que el veganismo habitual, al menos el alimentario, es probablemente la mejor opción para reducir el sufrimiento animal. Se puede considerar que las ideas de Peter Singer son la semilla de la que nacieron los movimientos de bienestar animal.

Diferentes formas de activismo: ejemplo de las vacunas contra el Covid-19

Las visiones utilitarista y deontológica pueden dar lugar en ocasiones a formas de activismo muy diferentes. Las posturas utilitaristas o bienestaristas son mejor aceptadas por la sociedad general, mientras que el activismo abolicionista se considera más radical. No está claro sin embargo, qué estrategia será más efectiva en el largo plazo.

Aunque no seamos activistas oficiales, en nuestra vida diaria como veganos se nos presentan dilemas que debemos resolver aplicando una ética u otra. Un ejemplo concreto: ante la decisión de recibir la vacuna frente al coronavirus SAR-Cov-2 el vegano deontológico dirá: esta vacuna ha sido experimentada en animales y lleva componentes de origen animal. El uso y explotación de animales no es justificable, por tanto no me voy a poner la vacuna.

Las visiones utilitarista y deontológica pueden dar lugar en ocasiones a formas de activismo muy diferentes

Pero al argumento deontológico sobre las vacunas el propio Francione añade un matiz que explica muy bien en su muy interesante ensayo Do vegans who get a covid-19 vaccine abandon their moral principles? Yes- and No. Él explica cómo aun siendo la decisión de vacunarse moralmente incorrecta desde un punto de vista deontológico, se puede considerar excusable ya que no existe una alternativa comparablemente eficaz para detener la progresión de la enfermedad; la renuncia a vacunarnos podría ocasionarnos la muerte y ninguna persona tiene la obligación moral de morir.

El vegano utilitarista sin embargo razonará: vacunarme puede ayudar a reducir el sufrimiento humano y el sufrimiento animal causados por esta pandemia. Si me vacuno puedo contribuir a evitar que gente vulnerable muera y además reduzco el riesgo de que el virus vuelva a pasar a una especie animal (como ocurrió hace unos meses con los visones de Dinamarca) y que millones de animales sean por ese motivo exterminados. La vacuna en este caso contribuye a reducir el sufrimiento, y por tanto debo ponérmela.

Aunque cada uno nos podamos describir más como utilitarista o más como deontológico, ambas visiones nos ofrecen argumentos útiles y enriquecedores que nos pueden ayudar a ser más conscientes de las motivaciones de nuestras acciones y también, nos ayudan a explicar mejor a otras personas los valores del veganismo. En la práctica muchas personas consideran el abolicionismo como el ideal a conseguir, pero creen que hasta que eso ocurra, bienvenidas sean las medidas regulacionistas.

AutoraMiriam Martínez Biarge, Médico Pediatra

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