Cuando en el 2020 conseguí que el veganismo ético fuera reconocido como una característica protegida en el Reino Unido bajo la ley de igualdad del 2010, muchos periodistas me preguntaron por qué usé el adjetivo «ético». Les respondí que esa no fue mi decisión, ya que este término se ha ido usando desde los años 80 para diferenciar a los veganos que siguen completamente la definición de veganismo de la Sociedad Vegana (que creó la palabra «vegano») de los que solo usan el veganismo para su dieta (veganos dietéticos).

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123rf Limited©rmorijn

Con la lana hemos topado

Naturalmente, a menudo esa explicación les pareció insuficiente, pidiéndome algunos ejemplos. Mi respuesta solía ser en estas líneas: “Los veganos éticos, además de no comer carne, leche o huevos, tampoco usamos productos cosméticos o de hogar probados con animales, no vamos a zoos, no montamos caballos, o no usamos cuero, seda, o lana, por ejemplo”. Comúnmente, su reacción fue “¿lana?, ¿por qué no lana?”.

El uso de la lana es un tema a menudo mal entendido, ya que el público en general cree que su producción no es cruel ya que las ovejas no se matan y necesitan ser esquiladas de todos modos. Esto no es del todo cierto. Las ovejas domésticas (Ovis aries) son descendientes del muflón salvaje de Europa y Asia (Ovis orientalis), que aún existe hoy en día y no requieren esquila ya que pierden el pelo de forma natural.

Origen de la industria textil

Entre 9000 y 1000 a. C, los pueblos de Mesopotamia comenzaron a criar ovejas selectivamente, gradualmente alterando sus genes a lo largo de generaciones para hacerlas producir más pelo. Eso llevó a las razas de hoy en día que generan cantidades peligrosas de pelo (ya que pueden sobrecalentar al animal y facilitan el parasitismo) y necesitan ser cortadas periódicamente. Su esquila solo es necesaria porque la industria de la lana las ha manipulado genéticamente y se han deformado tanto que se requiere intervención para su salud. Sin embargo, la industria podría criar ovejas con cantidades normales de pelo, y si deciden no hacerlo, son responsables del sufrimiento de las ovejas, ya que hay razas que no necesitan esquila, como la Katahdin, Dorper, Barriganegra americana, Santa Cruz, Romanov, Cabezanegra persa, Enana del Oeste de África y Maasai Roja.

Su esquila solo es necesaria porque la industria de la lana las ha manipulado genéticamente

La manera que la industria de la lana trata a las ovejas les causa sufrimiento, y por eso la lana no se puede considerar un producto vegano. Las ovejas son seres sintientes muy sensibles, y que pueden sufrir mucho. Son animales sociales muy gregarios e inteligentes que pueden recordar hasta cincuenta individuos por su cara durante años, pueden automedicarse cuando se sienten enfermos y pueden reconocer a sus bebés por sus llamadas. Se ha demostrado que las ovejas muestran emociones, algunas de las cuales pueden estudiarse observando la posición de sus orejas. Contrario a la creencia popular, las ovejas no son “más estúpidas” que otros animales de granja, ya que tienen un nivel de CI similar al de las vacas, y casi como el de los cerdos (que se considera similar al de los perros). Por eso, cuando se las persigue tanto para moverlas de un lado a otro o para capturarlas durante su manejo, esto les causa estrés y malestar.

Esquila y sufrimiento animal

La esquila en sí misma también causa sufrimiento, ya que normalmente se hace muy rápidamente dado que los esquiladores son contratados pagados por vellón, no por hora de trabajo, y por lo tanto es probable que se apresuren, tratando a los animales muy bruscamente y a menudo causándoles lesiones y sangrado. Numerosas investigaciones encubiertas realizadas por la organización de derechos de los animales PETA han expuesto esto en varios países, incluida Australia, de donde proviene la mayor parte de la lana del mundo (los australianos usan la raza Merino, que es la raza más aberrante con el mayor exceso de pelo). Estas investigaciones han mostrado al mundo lo que es el mulesing: tallar enormes trozos de piel de las espaldas de las ovejas para evitar infecciones de moscas parásitas, donde las moscas ponen huevos en los pliegues de la piel y los gusanos se comen vivas a las ovejas. Todo este sufrimiento solo para producir un tejido fácilmente replicable hoy en día con fibras ecológicas.

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123rf Limited©yatomo. Prenda de lana, origen oveja Merino

Y luego tenemos el sufrimiento creado por la separación de los borregos de sus madres en aquellas granjas en que las ovejas también se usan como fuente de carne, y por su muerte prematura en mataderos (una oveja doméstica vive un promedio de cinco años, mientras que las ovejas salvajes pueden vivir un promedio de 12 años). Muchas ovejas también viven en granjas intensivas en condiciones horribles.

Impacto ambiental elevado

Ambientalmente hablando, la lana no es la fibra natural sostenible que la industria nos hace creer. El ‘Pulse of the Fashion Industry Report 2018‘ (Informe sobre el pulso de la industria de la moda 2018), publicado por Global Fashion Agenda y The Boston Consulting Group, clasificó la producción de lana en el 5º lugar de las fibras con el peor impacto ambiental (la primera es el cuero seguida de la seda), y los expertos ahora reconocen que la lana es mucho peor que las fibras de acrílico, poliéster, spandex y rayón respecto al impacto ambiental por kilogramo de material producido.

Según un nuevo informe del 2021 titulado Shear Destruction: Wool, Fashion and the Biodiversity Crisis producido por el Center for Biological Diversity y Collective Fashion Justice’s CIRCUMFAUNA initiative, la producción de lana es un contribuyente clave a la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. En comparación con otros materiales utilizados en tipos similares de ropa, el costo climático promedio de la lana de oveja es tres veces mayor que el acrílico y más de cinco veces mayor que el algodón cultivado convencionalmente. La lana utiliza 367 veces más tierra por paca que el algodón, y su proceso contamina las vías fluviales y mata la vida acuática.

Se ha demostrado que las ovejas muestran emociones, algunas de las cuales pueden estudiarse observando la posición de sus orejas

La industria de la lana calienta el planeta debido a las emisiones de CO2 y metano que emite, pero el informe encontró que el 87% de los consumidores todavía perciben la producción de lana como ambientalmente aceptable, lo que muestra cómo la propaganda de la industria singue engañando a mucha gente.

Reacciones y reclamos

El Centro para la Diversidad Biológica y la Justicia Colectiva de la Moda están pidiendo a las asociaciones, marcas y diseñadores de la industria de la moda que se comprometan a eliminar o reducir gradualmente el uso de lana en al menos un 50% para 2025. Para los veganos, esto no es suficiente, y la solución debe ser abolir la industria de la lana lo antes posible.

Y lo que hemos dicho al respecto a las ovejas es, hablando en general, aplicable a otros animales criados por su “pelo”, como cabras (por ejemplo, para cachemira y mohair), alpacas, lamas, camellos, conejos (por ejemplo, lana de angora), bueyes almizcleros y bisontes.

La lana, que es un producto innecesario ya que hay alternativas, no es vegana ya que es un producto de origen animal que todos los veganos que siguen la definición de veganismo a la letra deben evitar. Pero tampoco es vegana por el sufrimiento que la industria de la lana causa a los animales que se crían para producirla (por su manipulación genética, su manejo, la esquila, y la matanza), y por el daño al medio ambiente que tal industria causa.

Autor: Jordi Casamitjana, Zoólogo especialista en comportamiento animal

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