Las personas veganas ven como su dieta puede ser una preocupación añadida si tienen que comer en centros públicos (sean hospitales, escuelas o cárceles, entre otros). Se trata de una discriminación que el colectivo lleva denunciando desde hace años.

menus vegetarianos
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A raíz de una enmienda

“A mí, donde me pongan un chuletón al punto, eso es imbatible», afirmaba el pasado julio el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, después de que el ministro de Consumo, Alberto Garzón, propusiera reducir el consumo de carne en nuestro país para luchar contra el cambio climático, una medida que desde hace años recogen diversos organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud. Cuatro meses más tarde de la polémica declaración, en noviembre, Sánchez y su gobierno se comprometieron a incluir opciones 100% vegetarianas en los comedores de los centros que dependen del Estado a raíz de una enmienda a los Presupuestos Generales presentada por la coalición Más País-Equo.

¿Por qué no apostar directamente por menús 100% veganos, es decir, 100% vegetales?

“Es una enmienda genérica con la que hemos conseguido el compromiso del Gobierno para incorporar criterios ecológicos y de sostenibilidad en la compra pública de alimentación y medidas para fomentar la incorporación de opciones 100% vegetarianas en los comedores vinculados a instituciones públicas, como hospitales, escuelas, universidades, asambleas y centros penitenciarios…”, afirma a Bueno y Vegano Inés Sabanés, diputada de Más País-Equo en el Congreso, quien añade: “Hay más demanda de este tipo de medidas en la sociedad de la que la Administración se cree”.

Estado de la cuestión

Sabanés afirma que seguirán de cerca la implementación del acuerdo para que “no quede en una mera declaración de intenciones”. Para aterrizarlo, comenta que “hay que hacer cambios legales para que los criterios ecológicos estén en la contratación pública” y que el Estado “tiene que hacer un trabajo de coordinación con las Comunidades Autónomas y otras entidades como hospitales, colegios y otros centros públicos, para dar el primer paso”, ya que muchos centros públicos dependen de las CC.AA. Por el momento, no hay plazos ni partida presupuestaria.

En los menús vegetarianos se suelen colar productos de origen animal como lácteos o huevos, ya que se suele asociar vegetariano a ovolactovegetariano, por lo que de implantarse finalmente la propuesta no serviría para las personas veganas. ¿Por qué no apostar directamente por menús 100% veganos, es decir, 100% vegetales? “No es incompatible, creemos que la medida es un paso adelante que abrirá más en el futuro. Es una enmienda genérica que no es excluyente, no debe de serlo. Vamos a ir dando pasos y, teniendo en cuenta distintos factores, podremos hacer más compleja la idea”, dice Sabanés.

¿Menú vegetariano o vegano?

“Nos parece una maravilla de noticia que hay que coger ‘con pinzas’. En la noticia ponía que en 2022 habrá menús vegetarianos en todos los comedores públicos del estado. Se resaltaba que era por la salud y el planeta. Quizás por eso no aparecía la palabra vegano. Sabemos que las personas veganas llevamos una alimentación vegetariana, pero de un tiempo a esta parte se ha creado un clima de confusión y cuando se habla de comida vegetariana, se refieren a menús ovolactovegetarianos. Por eso es tan importante tener que usar la palabra vegano, que no deja lugar a dudas. Desde el 2012 en los colegios públicos de Euskadi se anunció y se celebró antes de tiempo “un menú vegetariano que resultó ser y sigue siendo un menú lleno de lácteos y huevos o sin proteína vegetal”, afirma a este medio Noelia Estraviz, fundadora y presidenta de Familias por un Menú Vegano Escolar (FEUMVE), una asociación sin ánimo de lucro que desde el año 2019 trabaja para que haya menús veganos, principalmente en los centros educativos, y visibiliza y combate la vegefobia.

Tendremos que estar atentos y ver qué comida recibirán realmente las personas que demanden dicho menú

Y añade: “En base a estas experiencias, tendremos que estar atentas y ver qué comida recibirán realmente las personas que demanden dicho menú. Si es 100% vegetal y equilibrado será excelente, aunque insuficiente para combatir la vegefobia. Al concretar únicamente que será en administración pública, sigue excluyendo al alumnado vegano de centros privados y concertados. Es como si en empresas privadas nos excluyesen por nuestro sexo o por ser de otra raza. De hecho, en Cataluña y en la Comunidad Valenciana tienen en cuenta este detalle e incluyen el menú vegano en los centros educativos concertados”.

Según cuenta Estraviz, pocas CC.AA. han atendido a sus demandas. ¿Servirá una coordinación estatal como la que propone Más País-Equo? Lo único que sabemos hoy es que todavía queda mucho por hacer para que las personas veganas puedan vivir sin ser discriminadas.

AutoraCristina Fernández, Periodista & Blogger.

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