Un hito fundamental en la vida de nuestros hijos es el inicio de su alimentación sólida. Acompañarlos mientras exploran nuevos sabores y texturas es un viaje fascinante. Eso sí, es una etapa que irá acompañada de muchas manchas y algún que otro reto.

Consejos para empezar bien en la mesa con la alimentación sólida

La crianza se hace mucho más sencilla si nos informamos y tomamos decisiones acordes a nuestros valores, que sean coherentes con nuestra manera de entender la vida. De ahí, lo habitual es que unos padres veganos alimenten a su bebé con una alimentación 100% vegetal.

Alimentación sólida y BLW

En los últimos años muchas familias se están decantando por iniciar la alimentación complementaria de sus bebés con el Baby Led Weaning (BLW) o alimentación autorregulada. La base de este sistema es que el bebé dirige su alimentación, sustituyéndose las papillas por alimentos en trozos que gestionan ellos mismos cuando se alcanzan algunos hitos (tener al menos 6 meses, mantenerse sentado por si mismo…). El BLW otorga un papel activo a nuestros hijos en su alimentación, permitiendo explorar, disfrutar, aprender a masticar y tragar los alimentos.

El BLW es sólo una opción y es recomendable que sólo se siga si el adulto se siente tranquilo y confía en la capacidad de gestionar del bebé. Actualmente hay varios libros e información sobre este método. Si se opta por iniciar una alimentación con papillas y purés podemos hacerlo teniendo en cuenta las señales del bebé, no forzando o engañando para que coma una cucharadita más.

La importancia del qué y del cómo

Muchas veces se pone el foco en lo que comen los pequeños y no tanto en cómo lo comen. Prestar atención al momento de sentarse frente a los alimentos es importante para empezar con buen pie en la mesa. Qué actitud tenemos ante la comida, si acaba convirtiéndose en un momento de estrés y tensión… son aspectos sobre los que reflexionar como padres y madres. La premisa en la mesa de ofrecer, no forzar, puede ser un buen punto de partida.

Es importante saber que durante los 12 primeros meses de vida de un bebé su principal alimento es la leche materna, o leche de fórmula, en su defecto. Estos meses son para introducir, familiarizar con nuevos alimentos, no tanto alimentar porque eso lo cumple la leche. Aprovechar esta ventana de tiempo para permitir que manipule unos trozos de brócoli al vapor, que pruebe el dulzor natural del boniato… es un regalo para los hijos.

Otra idea es acompañar a nuestros hijos mientras comemos, pues a menudo comen solos y lo que necesitan es un ejemplo, un modelo. Esto implica que toda la familia coma lo más parecido posible. Si un adulto no prueba la verdura o la fruta será más difícil que su bebé lo haga.

Veganismo y bebés

Criar a un bebé dentro del veganismo puede hacer que surjan miedos, muchos generados por comentarios de personas de nuestro alrededor. La mejor forma de tomar decisiones sobre alimentación es acudir a un profesional de la nutrición actualizado en alimentación vegetariana para que te de las orientaciones y herramientas necesarias. En el caso de que amamantéis a vuestro bebé, la alimentación y suplementación de la madre es fundamental, además de recibir pautas infantiles.

También puede resultar de utilidad compartir con otras familias veganas, crear un espacio de apoyo y crecimiento mutuo en cuanto a la crianza y alimentación de los peques.

Retrasar en lo posible el acceso a alimentos ultaprocesados con azúcar y saborizantes como galletas, zumos concentrados, etc. ayudará a que su paladar continúe abierto y receptivo ante alimentos naturales.

Cocinar y ofrecer comida natural y casera nos facilitará las cosas en cuanto a alimentación a largo plazo

Platos para toda la familia

El último consejo es que si no sois muy cocinillas aprendáis nuevas recetas, distintos formatos atractivos para toda la familia. No hace falta cocinar platos muy elaborados o grandes mezclas, sino buscar ideas que sean fáciles de agarrar y gestionar para los peques con autonomía, atractivos, que se coman con las manos les suele encantar… Formatos como burgers de legumbres, albóndigas de cereales, tortitas o crepes con verduras…

Respetando sus fases, gustos e intereses, confiando, acompañando y aceptando como parte de la vida un poco de comida por el suelo, seguro que toda la familia disfrutará de uno de los aprendizajes sensoriales más importantes: nuestra relación con los alimentos.

Autores: Iván Iglesias, Chef y profesor de cocina vegana y Estela Nieto, Psicóloga, Master en psicopatología y salud, y especialista en psiconutrición.

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