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Los batidos de frutas y verduras se han vuelto muy populares en los últimos años, y esto es una buena noticia, ya que constituyen una forma muy agradable de aumentar nuestra ingesta de frutas y verduras, alimentos que todos deberíamos tomar en mayor cantidad.

Smoothies o batidos: cómo sacarles el mejor provecho

El hecho de batir las frutas y las verduras añade una ventaja importante, y es que algunos nutrientes y antioxidantes se absorben mejor. Esto puede ser interesante en el caso de los niños pequeños, de personas enfermas o convalecientes; o de personas con necesidades energéticas elevadas o con problemas de digestión y absorción.

Los batidos de frutas y verduras son una buena forma de introducir pequeñas cantidades de verduras crudas en la dieta de los niños (y en la de los adultos a las que “no les gustan”): la dulzura de las frutas compensa el amargor de muchas verduras y de esta forma las aceptan mejor. Es preferible no empezar a ofrecer estos batidos hasta que el bebé no ha cumplido un año.

¿Son todo ventajas? No. Los batidos, especialmente si los bebemos deprisa, pueden producir picos de glucosa en la sangre, ya que la absorción del azúcar se produce más rápido. Esto tiene especial importancia en las personas con diabetes o pre-diabetes, aunque a largo plazo nos afecta a todos. También pueden conducirnos a tomar más calorías de las que realmente necesitamos, debido a que no sentimos la sensación de saciedad que se desarrolla cuando comemos sólidos. Por último, los batidos, especialmente aquellos con mayor contenido en azúcar o en sustancias ácidas, pueden dañar el esmalte dental, haciendo nuestros dientes más vulnerables a las caries.

¿Cómo podemos aprovechar las ventajas de los smoothies o batidos sin que nos ocasionen estos problemas? Aquí van algunos consejos

  • Bebe despacio. Esto da tiempo al organismo a reconocer las señales de saciedad y a comunicárnoslas, de esta manera podemos parar de comer antes de estar totalmente llenos y evitaremos comer de más.
  • ¡Espésalos! Este es uno de los mejores trucos para que los bebamos más despacio y que sean más saciantes (y al mismo tiempo más nutritivos). Añade una cucharada de semillas de lino o de chía molidas, o una cucharada de cualquier mantequilla de frutos secos (sin grasa ni azúcar añadidos).
  • Prueba los llamados smoothie bowls – o batidos espesos servidos en bol, que se toman con cuchara y se mastican más que se beben. A este bol le podemos añadir frutos secos picados, semillas, trocitos de fruta fresca, copos de coco, fruta desecada como higos, albaricoques, ciruelas, dátiles… De esta forma nos obligamos a comer más despacio y a masticar parte del alimento.
  • Usa pajitas – las hay reutilizables, de silicona y de acero inoxidable, mejor que de plástico. Esto te ayudará a disminuir el contacto del azúcar con los dientes. Recuerda enjuagarte la boca o beber unos sorbos de agua después.
  • Añade algo verde, preferiblemente brotes de espinaca, de acelga, de col verde rizada, de rúcula, hojas de remolacha. De esta manera disminuimos la concentración de azúcar del batido. También puedes incorporar hortalizas crudas como apio, pepino, zanahoria o pulpa de remolacha.

¿Quieres probar la receta de batido verde recomendado por la famosa Clínica Mayo de EEUU? Debes mezclar en la batidora un plátano, media taza de fresas y otra media de otros frutos del bosque como frambuesas o arándanos, el zumo de un limón, 50g de brotes de espinaca, unas hojas de menta y un vaso grande de agua fría o hielo. Para 4 personas.

Autora: Miriam Martínez Biarge, Médico Pediatra, www.mipediatravegetariano.com

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Publicado en Bueno y Vegano Enero 2019

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