Entrevista a Silvia Barquero presidenta del PACMA

Tras involucrarse en la defensa del medioambiente y la justicia social, Silvia Barquero Nogales se dio cuenta de que los más débiles y necesitados eran los animales. Así, en el año 2000 empezó a ponerle voz al sufrimiento de estos seres vivos en diferentes organizaciones animalistas. Desde entonces, ha luchado por el cese del maltrato animal en todo tipo de ámbitos, siendo la abolición de la tauromaquia su mayor batalla.

Diecisiete años más tarde, esta activista es la presidenta del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA). Una formación con 286.702 votantes, 312 menos que el PNV, y la fuerza extraparlamentaria con más votos de la historia en España. Si la ley electoral contemplase que el voto de cada persona valiese lo mismo, esta fuerza política tendría actualmente cuatro escaños en el Congreso de los Diputados.

Pero Silvia no sólo defiende a los animales desde el activismo y la política, también lo hace, desde hace 14 años, practicando un estilo de vida vegano, y asegura que “es la mejor decisión que ha tomado en su vida”.

Juan Gayá
¿Recuerdas el momento en el que decidiste empezar a defender a los animales?

Silvia Barquero
Si echo la vista atrás recuerdo una vivencia que me marcó. Cuando tenía 11 años, andando por la calle, escuché a un gatito maullar y no pude evitar buscarlo. Cuando lo encontré, el animal estaba dolorido y tenía una fractura, probablemente lo habían atropellado. En aquel momento no dudé y me lo llevé a casa. Pasé aquella noche con él, y recuerdo sus llantos y la impotencia de no poder ayudarle. Afortunadamente al día siguiente mis padres me acompañaron a una protectora donde lo acogieron.

Esa frustración de no haber podido auxiliarlo me dejó marcada, y creo que fue el punto de partida que ha hecho que el objetivo de mi vida sea contribuir a acabar con el sufrimiento y la muerte de los animales.

“Basando nuestra dieta en proteínas vegetales podemos contribuir a reducir el calentamiento global de forma significativa”

Imagino que a raíz de estas vivencias decidiste dejar de consumir productos de origen animal. ¿Cómo viviste el proceso de adoptar un estilo de vida vegano?

Todo empezó en una cena de navidad en la que mi madre preparó cordero al horno. Ese día pensé en el animal como lo que era, un pequeño lactante que todavía necesitaba la compañía de su madre, y me pareció terrible. En ese momento hice la conexión y le dije a mi madre que no iba a comer cordero.

Ese fue el primer paso, y a partir de ahí dejé de comer todo tipo de carnes y pescados.  Fue difícil abandonar ciertos hábitos alimentarios que tenía enraizados, pero paulatinamente pude hacerlo. Más adelante, seguía teniendo un conflicto interno y no encontré la paz hasta que no abandoné toda la explotación animal de mis hábitos diarios. En 2003 di el paso al veganismo y es la mejor decisión que he tomado en mi vida, me siento muy orgullosa y con la conciencia tranquila.

 ¿A qué se debe la falta de empatía de un gran número de personas hacia el resto de animales?

Nos han enseñado a crear una barrera entre los animales y nosotros. Esta barrera se construye con tiempo y es muy difícil de derribar, porque crecemos normalizando ciertas prácticas que no lo son, y eso nos insensibiliza. Desde pequeños ya nos enseñan en el colegio que la vaca da leche y que el cerdo da salchichas.

Hay una anécdota que apareció en un periódico de Estados Unidos que viene muy al caso. Trata sobre un niño que le pregunta a su madre: “¿Mamá de dónde vienen las salchichas?”, y la madre le contesta: “de los cerdos cariño”. El niño no se conforma con la respuesta y le insiste: “Ya, pero ¿de dónde las sacan los cerdos?”.

Los niños no hacen la relación, no entienden que se les ha dado muerte a millones de animales para que todos comamos carne. Yo creo que, si educáramos en la empatía, el respeto y la compasión, entenderíamos ya desde pequeños que hay algo perjudicial y cruel en el consumo de carne.

Cuando se debate sobre veganismo muchas personas se sienten amenazadas y reaccionan enfadándose o burlándose. ¿Se pueden defender los ideales del movimiento vegano sin entrar en conflicto?

Se debe, no se puede. Los que practicamos un estilo de vida vegano tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos cuando hablamos en nombre de los animales, cada uno de nosotros somos sus embajadores y de nosotros depende que las personas con las que debatimos se lleven una buena impresión. Así, al haber tanto en juego, debemos tener en consideración que por encima de tener una discusión o de que alguien hiera nuestros sentimientos están las vidas de millones de animales.

En estos debates no se trata de vencer, sino de convencer. Es importante recordar que en algún momento hemos estado al otro lado, y que esa rabia y sentimiento de culpabilidad que se genera es la que puede provocar que más adelante esa persona se una al movimiento en defensa de los derechos de los animales.

 ¿Qué opinión te merece el pienso vegano para perros y gatos?

Considero que al estar avalado nutricionalmente por veterinarios es una opción que hay que tener en cuenta. Debido a que solo entiendo la convivencia con animales rescatados, a los que poder darles una segunda oportunidad, me surge un dilema cuando pienso que salvo a unos a costa de la muerte de otros. En casa alimentamos con pienso vegano a nuestros animales desde hace más de diez años.

 ¿Crees que veremos el fin de la tauromaquia en los próximos años?

Creo que la tauromaquia está herida de muerte y estoy convencida de que veremos el día en el que ya no existan las corridas de toros en nuestro país. Sin embargo, desde el PACMA tenemos la responsabilidad de seguir trabajando para conseguir su abolición. Sólo esperamos que llegue cuanto antes, porque queremos pasar página y empezar de inmediato a trabajar para el resto de animales. Todavía nos queda mucho camino por recorrer.

“En el PACMA no nos olvidamos de las personas, y prueba de ello son nuestra batería de propuestas a favor de la igualdad, la justicia y la solidaridad”

¿Y de las fiestas con animales?

Recientemente un vecino de 82 años, que corría habitualmente en los encierros, nos decía que a él le encantaban este tipo de festejos, pero que era consciente de que había mucha gente a la que no le gustaban. Si un señor de esa edad tiene presente que hay personas a las que no les gustan las celebraciones con animales, es porque existe un cuestionamiento social de ellas. Cada vez veo más síntomas de que estas fiestas tienen menos popularidad.

¿En qué consiste la Ley Cero del PACMA?

La Ley Cero es un proyecto muy ambicioso con el que pretendemos sentar las bases para la protección de los animales en diferentes áreas de explotación. Estamos hablando de una ley que pretende que haya cero sacrificios de animales en centros de recogida, cero circos, cero zoológicos, cero tauromaquia e incluso ponerle coto a la caza. Es una ley de mínimos que busca ponerle fin a prácticas que ya están prohibidas en otros países. Por ejemplo, la tauromaquia no existe en Europa y el sacrificio de animales abandonados es impensable en países como Holanda. Nuestro objetivo es conseguir 500.000 firmas y estamos seguros de que llegaremos a ellas.

¿Qué opinión te merece el papel que desempeñan los cazadores en el medio rural?

Los cazadores son completamente nocivos para el medioambiente y para los animales. Creo que las personas armadas que hacen del campo su cortijo, que arrebatan la vida a millones de animales todos los años y envenenan los campos con sus cartuchos cargados de plomo, no pueden ser considerados defensores del medioambiente.

Además, ponen en peligro a las personas que quieren disfrutar del campo de forma pacífica, como ciclistas, senderistas o recolectores de setas. Este ejercicio de violencia tiene que terminar porque no es propio de personas civilizadas. Nosotros queremos una vida exenta de violencia para nuestros animales y poder disfrutar de la naturaleza en paz.

¿Te han agredido por defender los intereses de los animales?

En muchísimas ocasiones. Cuando he ido a documentar encierros, decenas de personas me han perseguido y agredido hasta expulsarme de los pueblos, incluso algunas veces he tenido que ser escoltada por agentes de la Guardia Civil. La última vez que nos reunimos con el alcalde de Tordesillas para proponerle por última vez que considerase prohibir el Toro de la Vega, los vecinos nos acorralaron en la propia puerta del Ayuntamiento. La sensación de amenaza es constante por eso he puesto cámaras en mi casa. Defender a los animales no está exento de riesgo.

Según la FAO la industria cárnica provoca más gases de efecto invernadero que todo el transporte mundial junto. ¿Cómo desincentivarías el consumo de carne para frenar el calentamiento global?

El cambio climático es una amenaza inminente a la que debemos poner freno lo antes posible. Para ello, las mejores herramientas son nuestros tenedores y cuchillos. Basando nuestra dieta en proteínas vegetales podemos contribuir a reducir el calentamiento global de forma significativa.

A nivel político considero que es necesario dejar de financiar y promocionar la industria cárnica y láctea, y por supuesto educar a la ciudadanía sobre alternativas a los productos cárnicos.

¿Es necesario seguir experimentando con animales en educación o en biomedicina?

Es necesario buscar métodos alternativos para sustituir la experimentación con animales y certificarlos en el Centro Europeo para la Validación de Métodos Alternativos (CEVMA). Además, hay que aumentar la inversión en este organismo, que actualmente está paralizado.

Es imprescindible concienciar a la comunidad científica para que sean ellos mismos los que presionen y promuevan una ciencia que no sea insensible hacía los animales. También es importante señalar que en diversas ocasiones se ha demostrado que los resultados obtenidos con animales no son extrapolables al ser humano.

¿El PACMA sólo hace política para los animales?

Tenemos un triple eje en el que basamos nuestro trabajo: animales, medioambiente y justicia social. En el PACMA no nos olvidamos de las personas, y prueba de ello son nuestra batería de propuestas a favor de la igualdad, la justicia y la solidaridad. Lo único que hemos hecho ha sido ampliar nuestro ámbito de actuación e incluir a los animales en él.

¿Es justa la Ley Electoral Española?

No, no lo es y estamos trabajando para cambiarla. La mayor demostración de que es injusta es que el Partido Nacionalista Vasco (PNV) con tan solo 312 votos más que nosotros tiene cinco diputados, grupo parlamentario propio y ha permitido que se aprueben los últimos Presupuestos Generales del Estado. Con los mismos votos, ellos están marcando la agenda política y nosotros estamos fuera. Si ya estamos consiguiendo logros para los animales sin tener representación parlamentaria, el día que entremos en el Congreso vamos a conseguir un crecimiento exponencial en nuestra influencia en favor de los animales.

“En PACMA tenemos un triple eje en el que basamos nuestro trabajo: animales, medioambiente y justicia social”

 ¿Diriges un partido de izquierdas?

Dirijo un partido basado en la ética y la compasión, cuyos objetivos son defender los derechos de los animales, las personas y el medioambiente. Cualquier persona que comparta este enfoque es bienvenida, sea cual sea su ideología.

 ¿Veremos a Silvia Barquero en el Congreso de los Diputados en las próximas elecciones?

Me veréis a mí o a cualquier otra compañera o compañero del partido. Ya estamos trabajando en ello y estamos convencidos de que vamos a entrar.

Damos las gracias a todas las personas que nos han votado, y quiero decirles que no hay un voto más útil que el de PACMA, un voto que viene desde el corazón y desde la coherencia más profunda. Gracias a vosotros hemos llegado a donde estamos.

Autor: Juan Gayá, Periodista ambiental y científico

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Bueno y Vegano Noviembre 2017

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