Este verano ha sido especialmente caluroso y húmedo. Las horas de piscina o playa, el tiempo libre y los paseos son los mejores recuerdos que solemos tener del verano.

©Cristobal Vidal

Ya comentamos en otros artículos como preparar la piel para el verano y evitar el envejecimiento prematuro por la luz del sol, la sal, el cloro, el sudor y la contaminación. Ahora es tiempo de regenerarla con la exfoliación.

Como ha afectado el verano a la piel grasa

La piel responde al calor y la humedad dilatando los poros y segregando más sebo y sudor. Además, el calor hace que el sebo sea más fluido, lo que da un aspecto brillante y resbaladizo a la piel. La mezcla de sebo, sudor y el polvo del ambiente en la piel crea un medio ideal para que crezcan los microorganismos que infectan los poros. Por eso son frecuentes los brotes de acné y los puntos blancos en verano. Como la piel grasa es más sensible a los efectos del sol, las arrugas y las manchas pueden aumentar.

Después del verano lo mejor para la piel es la exfoliación. Veamos cómo puedes elaborar en casa una crema exfoliante que elimine las células muertas, limpie y cierre los poros y regenere la piel desde las capas más profundas.

Crema exfoliante para el acné con ácido glicólico y vitamina C

VASO INGREDIENTE % FUNCIÓN
A Montanov 68 4 Base emulsionante
Aceite de coco fraccionado 10 Hidratante, emoliente
Aceite de ricino 5 Hidratante, emoliente
Acido salicílico 0,3 Exfoliante
B Hidrolato de rosa 45,7 Astringente suave, tónico
Zumo de aloe 10 Astringente, antiinflamatorio
Alantoína 0,5 Antiinflamatorio, astringente
Vitamina C (ácido ascórbico) 4 Antioxidante, regeneradora
Acido glicólico 5 Exfoliante
Glicerina 3 Humectante
Siligel 1 Espesante
C Vitamina E acetato 1 Antioxidante, regenerador
Aceite esencial de palo de rosa 0,5 Drenante, antiinflamatorio
Extracto glicérico de levadura de cerveza 5 Seborregulador
Zinc PCA 1 Antibacteriano, seborregulador
Alfa bisabolol 1 Antibacteriano, antiinflamatorio
Leucidal 3 Conservante

Elaboración

Paso 1

En un vaso mezcla el ácido salicílico con el aceite de ricino y calienta a 50 ºC. Remueve hasta que se disuelva.

Paso 2

Añade el resto de ingredientes de A y lleva al baño maría a 70ºC.

Paso 3

En otro vaso incorpora los ingredientes de B y lleva también al baño maría a 70ºC. Añade el siligel poco a poco mientras agitas.

Paso 4

Añadir B sobre A agitando.

Paso 5

Cuando la temperatura esté cerca de los 50 ºC añade los ingredientes de C, agitando después de cada uno.

Paso 6

Ajusta el pH a 3,5-4.

Paso 7

Agita ocasionalmente hasta que enfríe.

Paso 8

Envasa en tarro o en botella con bomba dosificadora.

Todos los ingredientes los podéis adquirir en tiendas de alimentación natural y en proveedores de ingredientes para cosmética.

Crema exfoliante para piel grasa y acneica

Los exfoliantes eliminan las capas superficiales de células muertas, los microorganismos patógenos que infectan los poros, aclaran las manchas y son buenos antioxidantes que protegen la piel del daño solar. Como la exfoliación estimula la regeneración desde las capas más profundas, alisará la piel y suavizará las arrugas.

Puedes utilizar exfoliantes físicos (polvos de plantas, sal, azúcar…) pero también alfa y beta hidroxiácidos. Los alfa hidroxiácidos actúan sobre las capas superficiales de la piel, y los betahidroxiácidos penetran a través de los poros hasta las capas más profundas. Combinando los dos se obtiene un resultado mucho mejor con menos dosis total de ácidos. Los ácidos puedes añadirlos puros o en forma de extractos concentrados de plantas ricas en ellos. También son sensibilizantes de la piel frente a la luz solar por lo que será mejor que utilices la crema por la noche.

Como ha de tener un pH bajo (entre 3,5-4) todos los ingredientes tienen que ser estables a ese pH. Estos ácidos pueden irritar la piel, así que lo más prudente es empezar con dosis bajas e ir de menos a más. Puedes comprobar el efecto en la piel aplicando la crema en la parte interior del codo.

©Cristobal Vidal

Mascarilla exfoliante

Si en lugar de exfoliantes ácidos prefieres los exfoliantes físicos, los más apropiados son los que no se disuelven en agua, como diatomeas, arcillas, polvo de piedra pómez, semillas de chía, bambú…

Se añaden al final, de menos a más, hasta la sensación que te guste. También añadiremos activos que disminuyan la secreción de sebo como la vitamina B3, la cafeína y el zinc pca. Para reducir la inflamación y cerrar los poros irá bien la infusión de árnica, pero también de ortiga, centella asiática o hiedra.

Para potenciar su efecto y aportar aroma seleccionaremos algún aceite esencial antiséptico y astringente como salvia, rosa, cedro, ciprés, limón, geranio, pomelo, árbol de té, romero, lavanda o palmarosa entre 0,5-1% según la intensidad aromática. Elige el que te guste, todos mejoran el drenaje de la piel y son antiinflamatorios.

La mejor forma de añadir las plantas es en infusión o extractos glicéricos. Aquí tienes el ejemplo de una mascarilla sencilla de elaborar, pero muy efectiva:

Mascarilla para la piel grasa con salvia y limón:

Elaboración: a temperatura ambiente. Mezcla los ingredientes de A y agita para que se mezclen. Añade B y remueve para hacer una pasta. Ajusta la textura añadiendo más arcilla si queda líquida, o más infusión si sale espesa. Ajusta el pH a 5,5. Envasar en un tarro.

VASO INGREDIENTE CANTIDAD %
A Infusión de árnica 48,5
Zinc pca 1
Vitamina B3 2
Alantoína 0,5
Cafeína 3
Lactato sódico 2
Aceite esencial de salvia sclarea 1
Aceite esencial de limón 1
B Arcilla verde 40

 

Autor: Cristóbal Vidal, Director del Instituto Europeo de Dermocosmética.

Suscríbete a la Newsletter y recibe Bueno y Vegano gratis cada mes en tu correo

Bueno y Vegano, tu mensual 100% vegano
Bueno y Vegano Septiembre 2026