Si tu piel empieza a tener señales de pérdida de vitalidad y manchas de edad, los complementos dietéticos antioxidantes deberían estar en tu dieta y en tu piel.
Los antioxidantes aumentan la resistencia y la adaptación de la piel a los factores ambientales más duros del verano como son el viento seco, el calor y los rayos del sol. Junto con la contaminación del aire y el paso del tiempo, son los principales responsables del envejecimiento de la piel. Cuando aparecen las primeras señales hay que pasar a la acción, solo con hidratar la piel no es suficiente, necesitas proteger y regenerar la piel.
El estado actual de tu piel es el resultado del equilibrio entre lo que la envejece lo que la revitaliza. Con el paso del tiempo la capacidad de recuperarse disminuye, pero los factores que la estresan siguen estando ahí.
Así que el plan está claro: aumentar todo lo que la regenera y protegerla de lo que la deteriora.
¿Cómo se protege la piel?
Para hacer una buena protección es conveniente saber cómo la alteran los factores ambientales más nocivos.
La radiación solar
Si te gusta tomar el sol ya sabes que la radiación ultravioleta es la principal responsable de la flacidez, las manchas y las arrugas. Es tan fuerte la radiación solar que rompe moléculas de la piel produciendo los famosos radicales libres, que nos oxidan por dentro. Lo peor es que estos radicales pueden alterar el ADN y producir cáncer de piel.
Así pues, ¿cómo protegerse del envejecimiento por el sol? De dos maneras: colocando una pantalla entre el sol y la piel y eliminando los radicales antes de que hagan daño.
Ya sabes que los filtros solares son indispensables si vas a tomar el sol, y que los mejores son los minerales de óxido de zinc y dióxido de titanio. Son partículas pequeñas que reflejan, desvían y tapan la radiación solar.
Coenzima Q10
Para eliminar los radicales libres la piel tiene sus potentes defensas antioxidantes que puedes reforzar. Estas son algunas de las mejores defensas:
La coenzima Q10 o ubiquinol es un eliminador de radicales intra y extracelulares. También protege las mitocondrias y las proteínas cutáneas clave para que no muten. Además, protege el colágeno de la piel para que se mantenga firme y en cantidad suficiente.
Vitamina E
Otra ayuda maravillosa que tiene la piel es la vitamina E. Es la encargada de evitar que se oxiden los ácidos grasos que forman parte de la membrana de las células, del cemento que las mantiene unidas y es parte fundamental del efecto barrera de la piel. El problema es que la cantidad disminuye con la edad y se agota rápidamente si la piel se expone mucho tiempo al sol.
Vitamina C
Para reparar la vitamina E oxidada por el sol, la piel tiene la vitamina C, las dos juntas se refuerzan y son más eficaces. Si la vitamina E evita el deterioro del colágeno, la vitamina C estimula la producción y el entrelazado formando una red que mantiene el tono y evita la flacidez.
Calor, aire seco, agua y sal
La sal, el calor y el aire seco deshidratan la piel porque estimulan la evaporación de agua. El agua del mar o la piscina elimina las moléculas del factor de hidratación natural de la piel, que retienen agua y la mantienen hidratada. Se forman en la piel y son solubles en agua, algunas de ellas son la glicerina, urea, aminoácidos, PCA, lactatos y sales. Al bañarse se eliminan y la piel se deshidrata.
Se puede disminuir la pérdida de agua añadiendo estas moléculas humectantes y aceites vegetales en una crema para hidratar la piel.
Crema hidratante y protectora
Resumiendo lo anterior, básicamente necesitas filtro solar, vitaminas antioxidantes y reforzar el efecto barrera con humectantes, aceites que hidraten la piel y la mantengan suave y elástica.
Aceites y mantecas
Para aportar hidratación y regeneración van bien los aceites ricos en omega-3 y 6 como uva, borraja, onagra, cáñamo, rosa mosqueta y arándano, entre otros.
Vitaminas
Por supuesto que todas las mencionadas arriba, la vitamina C y la E. Pero también la vitamina B3 y otros activos antioxidantes como la astaxantina, el resveratrol o el Q10.
Humectantes
Todos los que forman el factor de hidratación natural, y también el ácido hialurónico.
Además de ser una crema 100% vegetal, esta elaboración casera te garantiza que no se ha testado en animales. Al hacerla tú mismo, evitas las marcas comerciales que, en muchos casos, siguen realizando pruebas en animales para sus protectores solares y cosméticos.
Elaboración
En un vaso de 150 ml colocamos los ingredientes de A y calentamos al baño maría a 70ºC.
Preparamos la infusión en un vaso y reservamos.
En un vaso pequeño disolvemos la vitamina C con un poco de infusión y reservamos para añadir al final.
En otro vaso añadimos el resto de la infusión colada y los ingredientes de B. Calentamos al baño maría a 70ºC.
Mezclamos en un vaso la glicerina con la xantana para hacer una pasta y la añadimos lentamente a B agitando.
Añadir lentamente el contenido del vaso de la fase acuosa al de la fase oleosa lentamente y agitando.
Cuando la temperatura de la emulsión esté a 50ºC añadir los ingredientes de D uno tras otro, agitando.
- Medir el pH y ajustarlo a 5.
- Añadir el Sharomix agitando.
- Envasar.
Autor: Cristóbal Vidal, Director del Instituto Europeo de Dermocosmética.
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